Honduras
El ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, ofreció este lunes una recompensa de 101 mil lempiras (más de 5,000 dólares) por información que permita esclarecer los asesinatos de cinco periodistas, ocurridos en marzo.
"Esa recompensa será dada a la persona que nos dé los datos exactos que nos lleven a una solución real del asesinato de cualquier periodista que haya pasado", afirmó Álvarez en conferencia de prensa.
El ministro señaló que los asesinatos de los comunicadores son actos que están relacionados con narcotraficantes, o por situaciones relacionadas con la vida privada, no así con situaciones políticas.
"Hasta ahora, lo digo claramente, no hay ningún indicio de que sean vinculados con situaciones políticas; son actos posiblemente de narcotraficantes que estén tratando de silenciar la voz de los periodistas o cierto tipo de situaciones de tipo privado", expresó.
Las investigaciones “han avanzado bastante en un trabajo conjunto con la fiscalía y empezaremos a hacer las primeras capturas en uno de los casos”, dijo.
Agregó que las autoridades abrirán “una línea (telefónica) caliente para que las personas que sepan de un hecho contra un periodista lo puedan denunciar”.
El ministro aseveró que el gobierno "apoya y defiende la libertad de prensa".
Los crímenes contra periodistas fueron analizados hoy en la reunión semanal de trabajo que celebra el presidente hondureño, Porfirio Lobo, con los responsables del Congreso, Juan Orlando Hernández, y la Corte Suprema de Justicia, Jorge Rivera, así como con el fiscal general, Luis Rubí, y otras autoridades.
Álvarez anunció que "esta semana, en un trabajo conjunto con la Fiscalía", se harán "las primeras capturas en uno de los casos más sonados" de los cinco crímenes contra periodistas.
"No quiero decir qué caso es, para no alertar a las personas que cometieron este delito", pero "ya tenemos (identificadas) las personas que estuvieron involucradas", adelantó.
Cronología de crímenes
La violencia contra la prensa hondureña se recrudeció desde 2007, cuando fue asesinado el periodista Carlos Salgado, quien laboraba para la Radio Cadena Voces.
A esa muerte siguieron las de otros comunicadores como Rafael Munguía, en abril de 2008; Bernardo Rivera, desaparecido por varios meses hasta que en marzo de 2009 sus restos fueron encontrados en el occidente hondureño; Osman López, asesinado en abril de 2009; y Gabriel Fino, muerto en julio de 2009.
En el pasado mes de marzo el comunicador Joseph Hernández Ochoa murió acribillado en el sector de El Chile, en la capital. La comunicadora Karol Cabrera resultó herida.
En el mismo mes murieron acribillados los comunicadores David Meza en La Ceiba, Nahún Palacios en Tocoa, Bayardo Mairena y Manuel Juárez en Olancho. Todos fueron abatidos en lugares donde residían y desempeñaban su labor profesional.
Organizaciones internacionales como la SIP, RSF, UNESCO y CIDH y países como Alemania y Francia han repudiado los asesinatos de periodistas y han pedido al gobierno de Porfirio Lobo Sosa que esclarezca los crímenes.