Honduras
La prominente barriga de Glenda anuncia que pronto dará a luz.
Y es que Glenda será mamá dentro de un mes, a pocos días de cumplir sus 17 años.
La menor presenta un embarazo de alto riesgo, debido a que su cuerpo no alcanzó su desarrollo total antes de quedar embarazada.
En la misma condición de Glenda, a diario en el hospital Escuela se atienden unas 15 adolescentes embarazadas, de las cuales tres son pacientes nuevas.
La cifra de adolescentes embarazadas va en aumento, de acuerdo a las autoridades de Salud, al grado que en la actualidad se plantea impulsar una campaña de educación intensiva para disminuir los casos de embarazo precoz.
Óscar González, jefe del Departamento de Atención en Adolescentes, manifestó que el problema es grave.
"Es un problema que vamos a retomar, debido a que en los últimos años ha permanecido sin la vigilancia que requiere", dijo González.
Según las estadísticas de la Secretaría de Salud, el embarazo en menores se encuentra entre las cinco principales causas de morbilidad en adolescentes.
Peligro
El riesgo de morir por causa de complicaciones en el parto en el caso de adolescentes embarazadas es del 8 por ciento, aseguró el funcionario.
Las complicaciones van desde presión alta, anemia severa, hemorragias, infecciones y bebés de bajo peso.
La mayor tasa de mortalidad materna la comprende el grupo de mujeres entre 12 y 20 años, porque el riesgo de morir de una adolescente es mayor comparado con una mujer adulta debido a que su estructura anatómica aún no está preparada para esa acción.
De acuerdo a González, la tasa de mortalidad materna en grupos entre 12 a 14 años, es de 391 por cien mil nacidos vivos, lo que representa un aumento de un 300 por ciento en comparación con el resto de las mujeres.
En el hospital Materno Infantil un promedio de 10 adolescentes dan a luz cada día.
En el hospital Mario Catarino Rivas, un total 300 adolescentes son asistidas de forma mensual al momento de parir.
Ana Raquel Gómez, jefe de la clínica de adolescentes embarazadas del hospital Escuela, manifestó que la mayoría de las menores que son asistidas provienen de hogares de escasos recursos económicos.
"Son niñas que en su mayoría aún no culminan una carrera profesional y además de la asistencia médica requieren de apoyo psicológico", dijo la entrevistada.