Honduras
No todo es malo en el país. Ayer, muchos hondureños agrupados en bancos comunales expusieron los productos que con esfuerzo han aprendido a elaborar.
La expoventa, auspiciada por la organización Caritas, se hizo en ocasión a celebrarse, el próximo domingo, el Día de la Madre. Los bancos comunales son personas que se asocian como grupos de ahorro y préstamos par la formación de microempresas.
El propósito es generar ingresos económicos para personas de bajos recursos.
Los interesados en formar parte del proyecto son sometidos a seis ciclos de formación, cada uno de ellos con tres meses de duración.
Durante este tiempo se les brinda asistencia técnica, formación espiritual y social con el fin de que en el futuro ellos puedan llegar a ser microempresarios.
"El proyecto permite a los socios generar un ahorro que en un futuro les ayude a ser autosostenibles", explicó Mercedes Herrera, coordinadora de proyectos de Caritas.
Actualmente el proyecto tiene 12 bancos comunales en la zona periférica del Distrito Central y un programa piloto en el municipio de Güinope.
Logros
Desde su primera incursión en el campo de la economía nacional, este proyecto ha beneficiado a más de 630 familias de madres solteras.
Además ha impulsado el desarrollo de tres microempresas que actualmente funcionan de forma independiente en el mercado nacional.
Durante la expoventa, realizada ayer en el Club del Banco Central, los dirigentes de los bancos comunales ofrecieron una amplia gama de productos artesanales y agroindustriales.
Entre los productos agroindustriales destacaron el vino de naranja, encurtidos, jaleas y desinfectantes naturales.
También endulzaron el paladar de sus clientes con sus productos artesanales compuestos por rosquillas, pan de casa y conservas de coco.
Las damas pudieron dar gusto a su vanidad con la amplia gama de bisutería que las socias ofrecieron durante la jornada de comercialización.