Argentina
Una mayoría de países sudamericanos boicoteará la reunión Europa-Latinoamérica en Madrid si es invitado el presidente hondureño Porfirio Lobo, dijeron líderes al término de una cumbre que ungió al argentino Néstor Kirchner como primer secretario general de la Unasur.
"Hay un malestar mayoritario que impedirá que muchos países de Unasur asistan a esa cumbre", dijo el mandatario ecuatoriano Rafael Correa, presidente pró tempore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y quien encabezó la reunión de jefes de Estado y cancilleres del bloque en Campana (Argentina).
Correa evocó en esos términos el desconocimiento del gobierno de Lobo por parte de los gobiernos sudamericanos, a excepción Colombia y Perú.
El presidente hondureño fue elegido en los comicios que convocó Roberto Micheletti, líder de facto tras el golpe de Estado que derrocó al mandatario Manuel Zelaya el 28 de junio pasado.
"Si España oficializa la invitación a Lobo, Brasil no va. No hubo ningún gesto de Lobo de querer cambiar algo en relación con una amnistía a Zelaya", dijo el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva durante el debate a puertas cerradas, según dijo a la prensa una fuente ministerial de su país.
En cambio, Colombia y Perú aceptarían la invitación de la Unión Europea, dijo otra fuente diplomática en el marco del encuentro que se celebró en un lujoso hotel de campo a 70 Km al norte de Buenos Aires.
Sin embargo, en la Cumbre hubo consenso para designar a Kirchner, marido de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner y jefe del gobernante peronismo, como primer secretario de la unión desde que se creó en 2004.
Luego estalló la controversia sobre la situación institucional en Honduras.
Lobo dijo la semana pasada que había sido invitado a la cumbre y manifestó su voluntad de asistir aunque le "silben", en declaraciones formuladas en Tegucigalpa, tras regresar de una gira por Estados Unidos.
La concertación interna alcanzada en torno a Kirchner, tras recibir luz verde de Uruguay, el país que se oponía a su nombramiento por el conflicto ambiental latente entre ambas naciones, sufrió una grieta cuando se debatió la cuestión de Honduras.
Algunos países propiciaban el retorno a la vida política del derrocado Zelaya, pero se agudizó la controversia sobre cómo presentar una postura común en ese tema, en deliberaciones tan extensas que forzaron a demorar la fotografía oficial y la clausura de la Cumbre.
Entre los pronunciamientos más fuertes de la reunión figuró una condena, por incitar al "odio racial", a la política migratoria en el estado norteamericano de Arizona.
La legislación de Arizona autoriza a los policías a detener, con base en "dudas razonables", a cualquiera que pueda parecer extranjero indocumentado y criminaliza los vínculos de la población con los 460.000 'sin papeles', la mayoría latinoamericanos, que se calcula que viven en el estado.
Pero los mandatarios reconocieron "la importancia de las expresiones de rechazo (a la legislación) manifestadas por el propio presidente de los Estados Unidos, Barak Obama (..)".
A Kirchner se le encomendó además como primera labor la de coordinar con los ministros de Hacienda de la región la ayuda comprometida de 100 millones de dólares para Haití, devastada por un sismo.
La función del secretario general consiste en ejecutar los mandatos de los órganos de la Unasur, proponer iniciativas, preparar reuniones e informes, y coordinar con otras entidades de integración y cooperación latinoamericanas.
Otra declaración respaldó los derechos argentinos en la disputa de soberanía con el Reino Unido sobre las Islas Malvinas y rechazó las exploraciones petrolíferas británicas en el Atlántico Sur.
En un comunicado se manifestó la solidaridad con el gobierno de Paraguay en su lucha contra la violencia criminal en cinco departamentos del norte del país, "dentro del respeto por los derechos humanos y valores democráticos", ante acciones del narcotráfico y un presunto grupo insurgente.