Ecuador
El gobierno de Rafael Correa aceptó la renuncia de su cónsul honorario, Augusto Hernández, quien calificó como un atropello contra el pueblo hondureño la decisión de no reconocer al gobierno de Porfirio Lobo e impedir su asistencia a la cumbre de la Unión Europea-Latinoamérica.
Correa, junto a otros presidentes afines al ex militar golpista Hugo Chávez, gestaron una especie de "chantaje diplomático" para impedir que Lobo viajara a Madrid.
En una decisión no unánime, decidieron que al menos 10 países no participarían en la cumbre si ahí estaba presente Porfirio Lobo Sosa.
Esta actitud infantil fue rechazada por el cónsul honorario, un hombre que vive en el país desde 1980, junto a su familia.
Hernández ha dejado entrever que podría tener represalias de parte del gobierno de Rafael Correa, sin embargo, ha adelantado que en su planes está obtener la naturalización como hondureño y mantenerse en el país.
"He tomado esta decisión por las acciones de atropello que está tomando el presidente Rafael Correa contra el pueblo hondureño", dijo al momento de anunciar su renuncia.
A su juicio, esta acciones no son "lógicas y no ayudan a normalizar las relaciones de buena amistad que siempre ha tenido el Gobierno de Honduras y el Ecuador".
"Cómo es posible que después de que sea un presidente democráticamente electo por el pueblo, como si nada se quiera chantajearlo o aislarlo del mundo", preguntó.
Ricardo Patiño, canciller ecuatoriano, lamentó que el cónsul hable de "chantajes"y calificó como inaceptable que un representante diplomático se refiera en esos términos a su presidente (Correa).