Honduras
El embajador de Estados Unidos en Tegucigalpa, Hugo Llorens, aseguró que la confrontación entre los hondureños está siendo impulsada por pequeños grupos de radicales que le hacen daño a Honduras.
El diplomático ofreció declaraciones la noche del viernes al Telenoticiero TN5, de la Corporación Televicentro.
El 99 por ciento de los hondureños aman el país y han demostrado que quieren vivir en democracia, pues "son grupos pequeños radicalizados los que buscan la confrontación", expuso Llorens al referirse a algunos sectores que todavía hacen llamados a la violencia.
"Pero estos radicales están siendo marginados porque son pocos. Hacen un gran daño, son grupos pequeños que están aislados", señaló el diplomático.
La llamada resistencia zelayista, que aglutina a grupos de izquierda del país, ha salido a las calles en protestas, y por lo menos la registrada el 1 de mayo, Día del Trabajo, se tornó violenta y agresiva al provocar daños y destrucción a la propiedad privada.
Los dirigentes que sobresalen en estas jornadas son Rafael Alegría y Carlos H. Reyes, pero además hay ex funcionarios del depuesto mandatario, como Rasel Tomé, ex comisionado de Conatel, y Carlos Eduardo Reina, ex funcionario de Gobernación.
Tomé enfrenta procesos judiciales por irrespetar fallos judiciales y Reina fue desvisado por el gobierno de Estados Unidos.
Saluda cien días de Lobo
El embajador, que en primera instancia apoyó el retorno del ex presidente Manuel Zelaya al poder tras su destitución por violar la Constitución de Honduras, además exteriorizó su percepción sobre los primeros 100 días de gobierno de Porfirio Lobo Sosa.
Manifestó que Lobo cuenta con un gran liderazgo y lo felicitó por promover un gobierno de unidad, que ha integrado a dirigentes de los cinco partidos políticos de Honduras.
El gobierno estadounidense ha apoyado la voluntad del pueblo hondureño tras la elección de Lobo Sosa en noviembre de 2009, en medio de la crisis política que atravesó Honduras.
Estados Unidos fue uno de los primeros países en reconocer a Lobo como presidente y apoyar la reinserción de Honduras en la comunidad internacional.
Lobo Sosa incorporó en su gobierno a representantes del Partido Liberal, de Unificación Democrática y de la Democracia Cristiana.
Durante los primeros cien días de gestión, Lobo Sosa ha dedicado sus esfuerzos al reconocimiento de la comunidad internacional, pero ha encontrado una fuerte resistencia de los países cuyos gobiernos son aliados del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.