Honduras
Un extraño padecimiento ha atacado a varias personas de la tercera edad en la capital de la República.
En los últimos días, personas de la tercera edad han manifestado cuadros diarreicos severos, acompañados de vómitos, inflamación abdominal, dolores musculares y malestar general.
Las autoridades de Salud, pese a que los casos van en incremento, no ofrecen una explicación sobre la presencia o no de un virus desconocido.
EL HERALDO recibió informes de varias personas que han sido afectadas desde finales de la semana pasada.
La coincidencia es que todas son personas de la tercera edad o mujeres embarazadas.
En todos los contactos, los síntomas fueron los mismos, es decir, cuadros de diarrea crónica, vómitos y un insoportable dolor abdominal.
Noé Cerrato, médico residente de la sala Emergencia de medicina interna del hospital Escuela, confirmó ayer en una radioemisora que ya se han atendido a varios pacientes.
"A diario hemos estado recibiendo entre tres y cinco casos", informó Cerrato.
El residente dijo que no han podido detectar "qué tipo de patógeno es porque a la hora de realizar los exámenes de laboratorio, los resultados nos apoyan muy poco en ese sentido", prosiguió.
Cerrato aseguró que la mayoría de pacientes atendidos por dicha patología "son población pobre, de bajos recursos, por lo que se les brinda algunos medicamentos y antibiótico según la sospecha química que tenemos nosotros".
El médico residente también indicó que "hasta el momento no se ha reportado ningún caso de deceso por esta enfermedad, las hospitalizaciones que hemos tenido han sido muy pocas".
Según el doctor, este tipo de infecciones son propias de la temporada de invierno "es donde más se reportan por la contaminación de las fuentes de agua, generalmente sospechamos que son causas virales y no tenemos en realidad un patógeno identificado con los virus que con mucha frecuencia son los agentes causales de las infecciones diarreicas".
Curiosamente, las personas afectadas afirmaron no haber consumido agua del grifo.
Las autoridades de Salud están obligadas a determinar si en restaurantes se está usando agua no purificada para la elaboración de refrescos y otros alimentos.
La recomendación es que las personas afectadas por este mal acudan al médico y consuman líquidos ante un posible caso de deshidratación.