Honduras
Unos 45 cónsules hondureños acreditados en el exterior comenzaron ayer una capacitación con el fin de mejorar la atención que ofrecen a los catrachos en el exterior.
El taller se impartirá durante una semana y participarán miembros de organizaciones de los derechos de los migrantes, funcionarios del gobierno y expertos en normas de etiqueta y protocolo a fin de pulir el profesionalismo de los oficiales.
Los cónsules son nuevos en su mayorÃa. Solo unos diez de la administración anterior fueron ratificados en sus cargos, dijo Alden Rivera, vicecanciller de la República. Debido a la novatez de estos funcionarios se deben cubrir todas las áreas posibles.
El canciller Mario Canahuati, que inauguró el evento, llamó a todos los representantes de Honduras en el exterior a mostrar una cara limpia y transparente.
"Los hondureños en el mundo entero son nuestros clientes y hay que tratarlos bien, darles el mejor servicio", pidió el canciller.
En esta primera jornada de charlas acudió el comisionado de los Derechos Humanos, Ramón Custodio López, quien dijo que "el fin primordial de todo estado era el ciudadano".
En ese sentido recordó a los cónsules que "los migrantes son ciudadanos y tienen derechos como todo ser humano, ellos merecen tener una buena calidad de vida, vivan o no en su territorio".
Vienen más talleres
El vicecanciller contó que esta es una primera fase
de preparaciones.
Hay temas que se deben fortalecer como la atracción de inversiones, promoción de comercio, turismo y cooperación, apuntó.
"El hondureño que busque la atención en los consulados debe tener una atención y servicio VIP, por eso se instruirá, además, en temas de atención al cliente y calidad total", dijo Rivera.
Jorge Rivera, de la Asociación de Hondureños en Dallas, Texas, consideró que este tipo de talleres son importantes siempre y cuando los conocimientos se pongan en práctica.
Sin embargo, en la realidad los cónsules se dedican a otras cosas, como negocios o estudios, señaló Rivera.
Pero para el cónsul de Honduras en Nueva York, Francisco Quezada, esa es una falsa percepción.
"Los abusos y los maltratos han existido, pero no todos los cónsules somos malos, y por eso son importantes estas capacitaciones para aprender y tener conciencia de la importancia de nuestro trabajo", dijo.