Honduras
Un grupo de pacientes con enfermedades renales realizó este jueves una protesta en los bajos del Congreso Nacional, pidiendo que el gobierno cancele la deuda con el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
"Señores diputados, no dejen morir el IHSS", "Necesitamos los quirófanos en buen estado... No queremos perder nuestra vida", pidieron los pacientes a través de pancartas.
Los enfermos hicieron un llamado al presidente para que el gobierno cancele la millonaria deuda con el IHSS, de manera que se les permita recibir tratamiento en el centro asistencial.
Hasta finales de 2008, más de 1,700 personas padecían de enfermedades renales a nivel nacional, de éstas, la mayoría recibió asistencia en el hospital Escuela.
Los pacientes renales dependen del tratamiento de hemodiálisis, debido a la falta de donantes de riñón compatibles y su imposibilidad de costear un trasplante, que tiene un costo de 200 mil lempiras en los hospitales privados.
De acuerdo a los registros del hospital Escuela, la mayoría de los pacientes atendidos llegan de los departamentos de Francisco Morazán, El Paraíso, Choluteca, Comayagua y Valle.
Estos pacientes desencadenaron la insuficiencia renal tras padecer de diabetes mellitus, riñón poliquístico, uropatía obstructiva, nefritis lúpica o por secuelas de algún medicamento.
La hemodiálsis es un tratamiento que permite eliminar de la sangre los desechos y los líquidos innecesarios, como la sal, potasio y sodio a través de un filtro especial.
La sangre filtrada se devuelve al cuerpo, a través de guías conectadas a la máquina de diálisis, el proceso tarda de cuatro a cinco horas en cada paciente.
En caso de no recibir el tratamiento de hemodiálisis, los pacientes sufren de fuertes dolores de cabeza, fiebre y hasta pueden padecer un paro cardíaco.