Honduras
El gobierno de la República está obligado a responder eficazmente a las necesidades de la etnia lenca.
En una serie de reportajes EL HERALDO plasmó la dramática situación de miseria en que viven 9,637 habitantes del municipio de San Francisco de Opalaca, Intibucá.
La falta de una verdadera atención en los derechos fundamentales a la alimentación, salud y educación, hacen que estos compatriotas vivan en el abandono gubernamental, un sector excluido de la población.
Ahora se ven mayormente afectados por un reaparecimiento de la chinche Rhodnius prolixus, que amenaza con infectar a la población con la enfermedad del Chagas.
FiscalÃa
El tema fue adoptado por la FiscalÃa de Derechos Humanos, quien fundamenta el compromiso legal que tiene el gobierno con este sector desposeÃdo.
"En estos casos, en primera instancia, hay una responsabilidad del gobierno de la República, el Estado de Honduras es suscriptor del Pacto Internacional de los Derechos Económicos y Sociales", manifestó la fiscal especial de los Derechos Humanos, Sandra Ponce.
Además, la Constitución de la República reconoce, en forma amplia, los derechos económicos y sociales de todos los hondureños. "Esto implica a que estos tengan acceso a salud, a vivienda, a trabajo", indicó la fiscal.
"Hay que revisar las polÃticas del Estado, pues estas no abarcan a los grupos que están más en desventaja, que son más vulnerables", agregó.
Llamado
Por lo anteriormente expuesto, la FiscalÃa de Derechos Humanos hace un llamado a los responsables de atender las necesidades de la población.
"Todo el gobierno en su conjunto tiene la responsabilidad y como objetivo general el crear la condiciones para que los habitantes gocen del bienestar social, es uno de los valores fundamentales de la Constitución", puntualizó Ponce.
Entre los llamados a atender a este sector están el Instituto Nacional de la Mujer, Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia, programas en la SecretarÃa de Gobernación y Justicia que trabaja con los grupos étnicos. Asimismo, las SecretarÃas de Educación, Salud y Soptravi están obligados a dirigir su atención a esta etnia excluida de la sociedad.
"Cada uno de estos entes es el responsable de la formulación de las polÃticas para remover la situación de desventajas de estos grupos de ciudadanos", expresó la fiscal.
"Hay que revisar qué es lo que se está haciendo, cuál es la disponibilidad de fondos que existen y si estos están siendo gestionados eficientemente para mejorar la situación de estos grupos", añadió.
En tal sentido, la FiscalÃa promueve un seguimiento y una revisión de si los recursos públicos están o no siendo orientados a atender a la población de San Francisco de Opalaca, como a otras comunidades étnicas.
Por su parte, la FiscalÃa de Derechos Humanos espera actuar partiendo del conocimiento de hechos concretos. "Asimismo, de ver si las autoridades gubernamentales responsables de atender estos grupos no lo están haciendo y cuál es la razón por la cual no la están haciendo", expresó.
La hipótesis que casi siempre se plantea es que la falta de atención a estos sectores es la falta de disponibilidad de recursos económicos. También puede encontrarse, señaló, que habiendo recursos estos no son manejados adecuadamente, sin tomar en cuenta el respeto a los derechos humanos.
"La mayorÃa de los casos, cuando estas personas son excluidas de programas y de la asistencia que deben recibir hay un trasfondo de corrupción o de un manejo negligente, eso es algo que también hay que indagar", manifestó Ponce.
Olvidados
En la actualidad, en el municipio de San Francisco de Opalaca, unas 1,200 familias no cuentan con una vivienda digna.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el año anterior se comprometió con la entrega de un subsidio de 45 mil lempiras para cada familia, pero luego de la crisis polÃtica, la ayuda fue denegada.
Con los fondos del BID se construirÃan unas 444 viviendas, de las cuales 261 casas serÃan construidas en su totalidad y 183 obtendrÃan mejoras.
El financiamiento tenÃa como finalidad frenar la proliferación de la chinche Rhodnius prolixus, en el interior de las casas, principal transmisor de la enfermedad de Chagas.
Una de las aldeas más afectadas por el vector es El Zacatal, en el lugar residen unas 76 familias, quienes residen en condiciones infrahumanas.
El hambre, la desnutrición, Chagas, enfermedades respiratorias agudas, son solo algunos de los males que atacan sin piedad a niños y adultos.
Los colonos, pese a las condiciones de extrema pobreza en que viven, se dedicaron por varios meses a la construcción de los arranques de las casas, asà como a la preparación de los adobes, materiales que en la actualidad hay temor de que se pierdan, pues la promesa nunca se cumplió.
De acuerdo con las declaraciones de los afectados, el BID luego de colocar la primera piedra del proyecto, hasta publicó en los diferentes diarios del paÃs, la lista de las personas que serÃan beneficiadas, pero luego del 28 de junio, les informaron que el organismo internacional no cumplirÃa el compromiso de ayuda.
"Ahora se espera la ayuda gubernamental y con la regionalización del presupuesto que se ha prometido esperamos que estas comunidades reciban lo que por décadas han demandado", dijo Hugo Vásquez, comisionado presidencial de la cuenca del rÃo Lempa.
Dona alimentos y ropa para familias Lencas
La campaña de ayuda para las familias Lencas continúa. Ropa en buen estado, alimentos, zapatos, colchas, juguetes, son parte de las ayudas que puedes enviar a las oficinas de EL HERALDO.
El objetivo es poder transformar la realidad en que residen las familias de la comunidad Zacatal Suyapa, una de las aldeas más pobres del municipio de San Francisco de Opalaca, en el departamento de Intibucá.
En la comunidad residen 76 familias.
Las donaciones de fieles lectores, fundaciones, iglesias, puntos de taxis y personas solidarias han comenzado a llegar, pero aún se requiere de mayor colaboración ya que en las viviendas de estas familias la pobreza es extrema.
Para ayudar llamar al teléfono 236-7877 con Sandra Navas y Nusly CarÃas.