Honduras
Propuestas distintas en relación a los precios por hectáreas han impedido hasta el momento que el gobierno y el empresario agrÃcola Miguel Facussé concluyan las negociaciones para ponerle fin al conflicto agrario en el Bajo Aguán.
Facussé está demandando 250 mil lempiras por cada hectárea de tierra cultivada de palma africana mientras que el Instituto Nacional Agrario (INA), le ofrece entre 120 y 140 mil lempiras y una cantidad menor por aquellas parcelas que -aún estando en las tres mil que establece el acuerdo- no tienen cultivos.
Esta información fue proporcionada por el asesor jurÃdico del INA, Marco Ramiro Lobo, quien dijo que se siguen haciendo los estudios técnicos y financieros, de ambos lados, para llegar a un acuerdo final.
Informó que el inversionista agrÃcola ha llegado en tres ocasiones a la Casa de Gobierno con su equipo de asesores para negociar el precio de las tierras que tienen ocupadas los campesinos en seis fincas desde finales de abril cuando se firmó el acta después de cuatro meses de enfrentamientos.
Unas veinte fincas propiedad de Facussé fueron ocupadas por unas tres mil familias en diciembre del año pasado con la intención, según ellas, de "recuperarlas" bajo el argumento de que habÃan sido compradas de manera ilegal a los mismos campesinos hace varios lustros.
Esta situación tuvo como consecuencia la muerte de nueve personas, siete guardias de seguridad y dos campesinos, generando -además- la paralización de labores de miles de trabajadores y la suspensión de las actividades productivas.
Tras largas negociaciones, el gobierno logró convencer al empresario para que vendiera tres mil hectáreas de tierra cultivadas de palma africana. Otras tres mil, no cultivadas, serán compradas por el Estado en zonas adyacentes.
Los campesinos se reagruparon en seis fincas, de las cuales cuatro están ubicadas en la margen derecha del rÃo Aguán y dos en la izquierda. Facussé solo aceptaba vender tierras de la margen izquierda pero los campesinos no dan muestras de salirse de donde están.