El Salvador
El ex presidente interino, Roberto Micheletti, declaró hoy en su visita a El Salvador que el mandatario venezolano Hugo Chávez, continúa siendo una amenaza contra Honduras y Centroamérica.
"Mientras se pueda sacar petróleo de Venezuela, del pueblo venezolano, mientras Chávez gobierne va a haber peligro para todos estos paÃses, incluso para Honduras, nosotros no tenemos salvada esta situación", dijo Micheletti en declaraciones a una televisora salvadoreña.
El ex gobernante, que sustituyó al ex presidente Manuel Zelaya tras su separación del poder por parte del Congreso Nacional de Honduras, calificó a Chávez como un hombre "testarudo, que no tiene empacho para hacer cualquier cosa que tenga que hacer para quedarse con el poder".
Micheletti, que llegó ayer a la capital salvadoreña, invitado por la organización consevardora Cruzada pro Paz y Trabajo, donde recibió un reconocimiento e insistió en que la región está "amenazada" por el Socialismo del Siglo XXI.
"Yo no me voy arrepentir de nada de lo que pasó en mi paÃs, de lo único que me arrepiento es de la incomprensión que nunca esperé de parte de los demás paÃses del mundo", dijo Micheletti a la privada Telecorporación Salvadoreña.
Micheletti alegó que esa decisión fue para "defender la democracia mediante una sucesión constitucional. Estoy totalmente seguro que no fue un golpe de Estado".
Señaló que el Ejército respetó la Constitución y que con la expulsión del presidente evitaron "un inminente contragolpe" para que Zelaya se quedara en el poder.
Micheletti dijo que él no decidió la expulsión del paÃs de Zelaya, pero la apoyó "totalmente" para evitar un "derramamiento de sangre" en Honduras.
Recordó que antes de asumir el gobierno habÃa colaborado con la campaña electoral de Zelaya y que nunca esperó que "cambiara tan de repente" de orientación polÃtica, yendo de la derecha a la izquierda.
Del giro ideológico dado por Zelaya, Micheletti culpó a la ex canciller Patricia Rodas, quien según él lo "indujo" a "enamorarse del poder polÃtico de izquierda".
Admitió que uno de los momentos dÃficiles fue cuando en septiembre, en forma subrepticia, Zelaya ingresó a la embajada de Brasil en Tegucigalpa en busca de refugio.
"Yo estoy seguro que él (Zelaya) salió de aquà de El Salvador hacia Honduras, más que seguro; sin embargo, no puedo acusar al gobierno (salvadoreño) ni a nadie" por esos hechos ante la falta de pruebas, recordó.
Micheletti recordó que los hondureños sintieron "mucha tristeza" cuando Zelaya respaldó al presidente venezolano Hugo Chávez luego de que éste afirmara que los hondureños que no apoyaran el ingreso de Tegucigalpa a la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) era "un vendepatria o un ignorante".
Micheletti confesó que desde ese momento se comenzó a revisar la Constitución para analizar si no habÃa sido vulnerada por la situación polÃtica planteada, ya sea por el llamado a consulta popular de Zelaya o por los dichos de Chávez.
"Empezamos a revisar cada uno de los artÃculos de la Constitución para hacer sentir que nosotros los hondureños tenemos una Carta Magna que respetar", aseguró Micheletti.
Asimismo, comentó que el crimen organizado le está ganando la partida a Centroamérica y que "los norteamericanos están obligados a prestar la mayor colaboración" a la región, pues es el "corredor de la droga que llega a sus fronteras, que llega a sus habitantes".
La llegada del ex presidente Micheletti ha generado controversia en El Salvador. Mientras, el partido oficialista Frente Farabundo Martà para la Liberación Nacional (FMLN) lo declaró "persona no grata", el alcalde capitalino Norman GarcÃa, le otorgó un reconocimiento como "huésped distinguido".