Honduras
Guatemala, Honduras y El Salvador son los países más afectados por el tráfico de cocaína, mientras que Venezuela se consolida como el principal origen de esa droga hacia Europa, según el reporte mundial de drogas 2010 de la ONU.
Si bien la violencia por el narcotráfico en México recibe gran atención de los medios de comunicación, el informe sostiene que los tres países centroamericanos "tienen tasas de homicidios entre tres y cinco veces mayores a las de México, y tanto sus economías como sus estados son bastante menos robustos y resistentes".
Este llamado Triángulo Norte de América Central tiene "la mayor tasa de homicidios en el mundo, y tasas muy altas de otros crímenes violentos", dice el informe.
Gobiernos infiltrados
Añade por otra parte que "los principales traficantes son bastante más sofisticados que pandilleros callejeros, y están vinculados con algunos miembros de las élites gobernantes y no de las clases pobres".
El informe, difundido por la Oficina de la ONU para el Crimen y la Droga (Unodc por sus siglas en inglés), dice que la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes entre 2003 y 2008 es de 12% en México, muy inferior a las de Honduras (61%), El Salvador (52%) y Guatemala (49%).
El reporte destaca además el "deterioro" del combate al narcotráfico en Venezuela, que fue "punto de origen de más de la mitad de los cargamentos de cocaína interceptados en el Atlántico entre el 2006 y el 2008", mientras que los "embarques provenientes de Colombia representaron solo el 5%".
Venezuela sería también el origen de "todos los envíos aéreos clandestinos de cocaína detectados en África occidental" y de vuelos destinados a pistas clandestinas en Honduras.
Además de tener una tasa de homicidios de las más altas del mundo y un incremento importante de secuestros, el reporte expresa preocupación sobre Venezuela ante la existencia de células armadas de grupos insurgentes como el Frente de Liberación Bolivariano y de milicias civiles creadas por el gobierno, "cuya experiencia en otros países ha demostrado que pueden alimentar el crimen organizado".
Al respecto, el ministro de Seguridad Óscar Álvarez no refutó los resultados de este informe y advirtió que el gobierno tiene claro que por su posición geográfica, Honduras es una tierra apetecida por los narcotraficantes.
Sin embargo, destacó que en los últimos meses se han dado golpes contundentes a la narcoactividad, entre estos, la destrucción de pistas en Olancho.