Honduras
Un regreso del ex presidente Manuel Zelaya a Honduras serÃa, para algunos analistas, una solución a la crisis polÃtica; mientras que para otros no harÃa más que exacerbar la crispación que reina en el paÃs desde su derrocamiento en junio de 2009.
El regreso de Zelaya es una de las condiciones que impone el grupo de paÃses liderados por el padre del Socialismo del Siglo XXI, el presidente venezolano Hugo Chávez, y entre los que figuran Argentina y Brasil, para permitir el retorno de Honduras a la Organización de Estados Americanos (OEA), de la que fue suspendido tras los hechos del 28 de junio pasado.
"El problema se resuelve de manera muy importante con la vuelta de Zelaya", dice a la AFP Francisco Rojas, secretario general de la Facultad Latinoamericana de SociologÃa (FLACSO).
"Eso abrirÃa la puerta para un acuerdo en la OEA y en el Fondo Monetario Internacional (FMI)" para que le puedan llegar recursos financieros frescos a este paÃs, que en dos meses podrÃa tener incluso problemas para pagar salarios a los funcionarios públicos, agregó el analista.
Zelaya podrÃa convertirse en un puente para resolver la crisis polÃtica entre la tenaz Resistencia al "golpe de Estado" y el gobierno del actual presidente Porfirio Lobo.
La Resistencia sigue reclamando una Asamblea Constituyente -causa de la separación de "Mel"- y desconoce a Lobo, mientras que el mandatario no ha logrado domeñar al ala más recalcitrante de su propio grupo, el Partido Nacional, donde persisten -según el propio Lobo- intentos golpistas.
Zelaya no solo no tiene garantizada al 100% su seguridad en Honduras sino que la Corte Suprema de Justicia y la FiscalÃa -que hace un año ordenaron su expulsión del poder- se ciernen como una espada de Damocles sobre el ex presidente, que podrÃa ser encarcelado en cuanto ponga los pies en el paÃs por los 18 delitos que enfrenta ante la justicia.
Aunque sea favorecido por una amnistÃa a los delitos polÃticos contemplado en el acuerdo de Guaymuras (alcanzado el 30 de octubre pasado entre el gobierno de Roberto Micheletti y representantes de Zelaya), sobre el ex presidente penden acusaciones de corrupción y malversación de fondos públicos a través de abuso de la autoridad, recuerda el abogado German Leitzelar.
"Su obligación es presentarse a los tribunales como cualquier ciudadano y será la justicia la que decida si es juzgado o no por ellos", dijo a la AFP Leitzelar, quien no cree que un regreso de Zelaya sea la "solución ni la conclusión" de la crisis que desde hace un año afecta a Honduras.
La crisis obedece a la "injerencia externa", estima este letrado y diputado socialdemócrata, quien apoyó la expulsión de Zelaya del poder.
La solución de la crisis pasa por "resolver la problemática social y económica y tomar las decisiones correctas" por parte del gobierno, considera Leitzelar.
Muchos señalan la necesidad de un acuerdo en el Congreso para cambiar a la cúpula de la Corte Suprema de Justicia, que recientemente expulsó a cinco jueces por faltas graves contra la Ley de la Carrera Judicial.
A ello se suma la fuerte presencia militar al frente de instituciones que en los últimos años habÃan sido feudo de civiles, como la compañÃa telefónica Hondutel, Migración, la Aeronáutica Civil y la Marina Mercante.
La polarización sigue intacta un año después de la sucesión constitucional. Para este domingo y lunes están previstas varias manifestaciones y actos de la Resistencia.
Asimismo, el lunes se instalará una Comisión de Verdad paralela a una comisión oficial, que pretende hacer su propia investigación de los hechos de junio pasado y de las violaciones de los derechos humanos contra opositores.
En esta nueva comisión participan personalidades internacionales, como los premio Nobel de la Paz, la guatemalteca Rigoberta Menchú y el argentino Adolfo Pérez Esquivel, o el juez español Luis Nieto.