Honduras
La crisis en Honduras no sólo es un problema político sino también jurídico, dijo la premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, quien integraría una Comisión de la Verdad "paralela" para esclarecer los hechos del 28 de junio de 2009.
No obstante, la Nobel guatemalteca rechazó su participación en dicha comisión debido a que "cuando yo soy invitada necesito ver un plan de trabajo, un grupo, necesito una relación más directa con quienes están trabajando y en ese sentido no la hubo".
En declaraciones vertidas el martes en la ciudad de Denver, Colorado, donde participa en la Bienal de las Américas, la líder indígena se refirió a la crisis política de Honduras que se generó tras la separación de Manuel Zelaya.
"Es un precedente jurídico. El golpe violentó varios niveles. Es una crisis que va a tener que encontrar una salida política, una salida jurídica y una salida social porque esa es la primera vez que una sociedad vivió una incertidumbre. Se quebrantó, hubo temas de derechos humanos graves", dijo Menchú.
Sobre su negativa a participar en la comisión paralela, explicó que "cualquier iniciativa sólo tiene éxito sí lo plateamos correctamente, si tenemos una estrategia de trabajo, si se tiene un objetivo muy claro, y yo espero que surjan esas iniciativas porque realmente después de un conflicto se necesitan muchas cosas".
Además, dijo, "uno no puede ser juez y parte de un proceso, eso es lo que yo he aprendido en la vida, facilitar un proceso, es lo mas importante, no tanto ser juez y parte. Sin embargo yo confío mucho en que la población (hondureña) se organice porque nada mejor que la población este comunicada y que pueda interponer los intereses del país".
Aclaró que está al servicio de todas las organizaciones sociales en America Latina, "igual en el proceso colombiano, en el proceso de paz en México, en Guatemala, en Centroamérica, y tengo la esperanza que surjan nuevos liderazgos que puedan darle una esperanza real a la gente porque (hay) muchas cumbres, muchas reuniones, sin salida para la gente".
Consultada sobre las implicaciones que tuvo para el istmo la crisis política hondureña, Menchú dijo que "Centroamérica es una región con muchas dificultades, entre problemas políticos, crimen organizado, corrupción, problemas sociales".
Añadió que "hay muchas necesidades sociales, la pobreza es enorme, tenemos una población muy desesperanzada. Encima de esto tenemos otros desastres y dificultades como el clima. Estas últimas semanas hemos tenido muchos derrumbes, huracanes, así que es una zona que vuelve a ser muy sufrida".
En referencia al surgimiento de nuevos "líderes populistas", la premio Nobel opinó que "aquí hay intereses económicos, políticos, muy fuertes, de poderes de mafias corporativas y por lo tanto no es que surja un líder, se trata de como vamos a atacar la corrupción, la desigualdad social, hay mucha pobreza, esa hambruna en Centroamérica y no podemos cerrar los ojos".