Honduras
Soñaba con celebrar el primer año de su hija, pero el Aedes aegypti no se lo permitió. La bebé apenas tiene cinco meses y ya se quedó sin una madre.
También anhelaba graduarse del bachillerato, con el fin de ofrecerle un mejor futuro a su retoño.
Los planes que guardaba en su mente y corazón Anahí Ernestina Ayestas, de 18 años, ya no podrán cumplirse, pues una certera picada del mosquito del dengue se encargó de apagar su vida para siempre.
La joven madre residía en la colonia Divina Providencia, sitio al que llegó luego de que su familia perdiera su hogar tras el paso del huracán Mitch.
De acuerdo con sus vecinos, Anahí, junto a su familia, se instalaron en la comunidad en el 2001, situación que les permitió verla crecer desde los 9 años.
Su carisma amable, risueña y con espíritu de servicio la convirtió en una persona muy querida por los vecinos, los mismos que aún no logran asimilar su partida.
Y es que, además fueron testigos de cómo la fiebre del dengue la mantuvo postrada por varios días, tiempo en que sus familiares buscaron ayuda médica sin lograr rescatarla del camino de la muerte.
Historia clínica
Fue el lunes 5 de julio, cuando Ayestas inició con los síntomas del dengue, fiebre, dolor muscular y dolor de cabeza.
Para el día jueves la gravedad de Anahí obligó a sus familiares a llevarla una vez más al centro de salud de su colonia y fue enviada al centro de salud del barrio Las Crucitas, en la capital, pero horas más tarde fue regresada a su casa.
Las condiciones de salud de la joven no mejoraron, por lo que el domingo fue ingresada al hospital Escuela en condición crítica.
La paciente falleció el martes en horas de la tarde-noche, sus restos fueron sepultados en la aldea Jalaca, jurisdicción del municipio de Talanga.
Marco Molinero, director del hospital Escuela, manifestó que al ingresarla presentaba un cuadro de shock, es decir que los riñones habían colapsado y el ritmo cardíaco elevado.
El lunes pasado, cerca del mediodía su condición empeoró, por lo que fue necesario trasladarla a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
"En UCI solo duró seis horas, pues su organismo llegó al colapso, pero consideramos que fue ingresada de forma tardía a nuestro hospital", explicó Molinero.
El galeno, pidió a la población acudir de forma temprana a los centros asistenciales, debido a que de esto depende lograr salvar a los enfermos con dengue hemorrágico.
En el hospital, según los informes obtenidos por EL HERALDO en esta semana han fallecido dos mujeres, una adulta y una niña, luego de presentar síntomas del dengue. Otra de las últimas muertes fue el ex-consul de Italia, quien murió en un centro médico privado.
Incidencia
La doctora Mónica Ayala Domínguez, del centro de salud Divina Providencia, explicó que en la comunidad los índices de infestación por el mosquito del dengue son elevados.
La alta presencia del vector ha disparado las consultas, al grado que entre cinco a seis pacientes diarios son rechazados en el centro asistencial ante la falta de personal médico.
"En este centro se requieren de dos a tres médicos, pues solo estoy yo y trato de dar consulta a más de 36 personas por día", dijo Ayala.
Una de las pacientes que no alcanzó un cupo fue Sandra Yamileth Martínez, de 19 años, por lo que se regresó a casa para tratarse de acuerdo a su propia experiencia.
"Siento dolor muscular muy fuerte, dolor de cabeza y fiebre por lo que estoy tomando acetaminofén y líquidos, porque fui al centro de salud y me informaron que no había cupo", explicó la paciente.
En la comunidad se han presentado un centenar de casos por dengue clásico y hemorrágico, en niños y adultos, al grado que varios han sido hospitalizados.