Honduras
Con el funcionamiento de la pizarra electrónica, algunos diputados al Congreso Nacional han evidenciado su irresponsabilidad al ausentarse de las sesiones, en tanto ya no hay lugar a trampas en la lectura de las votaciones.
La pantalla electrónica, recién estrenada, provocó el primer zipizape la noche del miércoles con el resultado de la votación, mientras que ayer jueves la sesión no continuó debido a que la pizarra reflejó que no había quuórum, pues la mayoría de congresistas se había marchado después de la hora del almuerzo.
El primer conflicto se produjo en la sesión del miércoles cuando se votaba si era o no tomada en consideración una moción del diputado liberal, José Azcona, en relación a la restitución de maestros Proheco, destituidos irregularmente.
El resultado en la pizarra electrónica sorprendió a la bancada oficialista que, en ausencia de su aplanadora perdió la votación.
Del total de 96 diputados presentes, 47 de los partidos de oposición y 2 del partido Nacional votaron por el "sí" para un total de 49 mientras que 47 del gobernante Partido Nacional lo hicieron por el "no".
El oficialismo alegó que el sistema electrónico había fallado en el conteo, por lo que se negaron a aceptar el resultado, mientras que los liberales que votaron por el "sí" se retiraron del salón de sesiones protestando porque -a su juicio- los nacionalistas estaban haciendo trampa.
Dada la votación, los nacionalistas alegaron que algunos de sus compañeros estaban cenando y por eso no votaron, aunque en la lista no aparecieron abstenciones, luego expusieron que el sistema había fallado porque votaron en contra pero el voto les apareció a favor.
Al no aceptar el veredicto las otras cuatro bancadas protestaron y empezaron a abandonar el hemiciclo, incluido el liberal diputado Marlon Lara, quien presidía la sesión.
Después del zipizape, la directiva revisó de nuevo la pantalla electrónica, dándose cuenta que dos diputados oficialistas votaron por el "sí" y esto confundió a la secretaría de la Junta Directiva, quien contaba con los 49 votos de los nacionalistas presentes en la sesión.
El vicepresidente Marvin Ponce, intentó aplacar los ánimos pero no lo logró por lo que se vio forzado a aplazar la discusión del polémico tema que era debatido.