Honduras
Todos los días en horas de la mañana hasta esconderse el sol, en el Centro Multicultural Olof Palme de Santa Bárbara se escuchan los sonidos agradables del teclado, la marimba, la lira, la batería, el congo, el bongo y otras percusiones que son ejecutadas por niñas y niños.
Este centro ha sido creado para obtener una formación diferente que incentive el crecimiento personal a sectores desfavorecidos de la Arada.
Para atraer a los niños y darles la oportunidad de que participen en estas actividades, la joven voluntaria de la Cooperación japonesa, Hitomi Sasaki, ha puesto su mayor empeño.
Con este proyecto se ofrecen clases de música a más de 500 alumnos a quienes les van identificando potenciales.
"Desde el principio los niños deben aprender a trabajar en equipo y tener disciplina, esto ayuda a generar respeto. Les enseño no solo a tocar solos, sino también en grupo, hemos organizado un conjunto musical conformado por 20 miembros, este es el principio de un proyecto musical, pues tenemos programado grabar un DVD y un CD y producir documentos con comentarios acerca de la música para desarrollar la educación musical", explicó la voluntaria.
El director del Centro Multicultural Olof Palme, profesor Felícito Reyes Mendoza, dijo que la Cooperación Internacional de Japón siempre ha apoyado durante muchos años esta iniciativa y es la primera vez que trabaja para institucionalizar programas de aprendizaje musical.