Honduras
La Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (Serna) presentará dentro de 48 horas un informe detallado de los daños causados al ecosistema por el derrame de combustible en la Bahía de San Lorenzo.
En este informe se sabrá la causa de este incidente, especialmente si las empresas Petrosur y Lufussa tienen en la destrucción del oleoducto que provocó el esparcimiento del combustible utilizado por Lufussa para la generación de energía eléctrica.
El secretario de Recursos Naturales, Rigoberto Cuéllar, dijo tener informes preliminares de que el bunker caído sobre las aguas del Golfo de Fonseca equivale a unos cuatro o cinco barriles, suficientes como para causar daño a la biodiversidad.
Dijo que ayer por la tarde regresaría a la capital una misión de técnicos de la Dirección Ambiental, Biodiversidad y Control de Contaminantes que estuvieron en la zona evaluando el caso.
Por su parte, el gerente de Lufussa, Hernán Castro Sierra, dijo que la empresa está preocupada por lo ocurrido y por la contaminación del suelo.
"Estamos haciendo toda la limpieza posible, tenemos 40 personas trabajando", informó. Dijo que el oleoducto de 13 kilómetros que está a un metro bajo tierra opera desde 2004 y por él han circulado, a la fecha, 14 millones de barriles de bunker.
El entrevistado no descartó que haya habido "mano criminal" en el incidente que provocó el derrame, porque ya hubo uno parecido cuando personas desconocidas hicieron un agujero al oleoducto y cuando se enteraron que no era comercial lo abandonaron.
"Hemos sido objeto de atentados en las líneas de transmisión nuestras hacia Tegucigalpa, que son de 114 kilómetros, de donde han sido extraídas a propósito piezas y tornillos para que las torres caigan", dijo el gerente de Lufussa.