Honduras
Una comisión del Congreso Nacional verifica desde hoy y hasta mañana, los daños ambientales provocados por la fuga de búnker en San Lorenzo, Valle, al sur de Honduras.
El diputado Augusto Cruz Ascencio, presidente de la Comisión del Medio Ambiente, informó este jueves a medios radiales que además de los legisladores, representantes del Estado de Honduras y de organizaciones no gubernamentales realizaron este martes una inspección en la zona del derrame.
El informe preliminar de la Secretaría de Recursos Naturales de Honduras (Serna) determinó que la fuga de un oleoducto de la planta térmica de la empresa Luz y Fuerza, SA de CV. (Lufussa) afectó la zona de los manglares en la bahía de San Lorenzo y un sector del suelo en la comunidad de Cáucara.
Mediante la inspección, los diputados, autoridades municipales, fiscales e incluso técnicos de la sociedad civil, esperan determinar si existe responsabilidad por parte de Luffusa en la fuga o si se trató de un sabotaje, como trascendió hace unos días.
En caso de existir responsabilidad de la empresa, se deberán imponer sanciones para resarcir el daño ambiental y compensar a la población de San Lorenzo, tal como lo establece la ley, aseguró Cruz Ascencio.
El legislador aseguró que en los próximos días presentarán un informe ante la opinión pública sobre los hallazgos en la zona, muy cercana al XI Batallón de Infantería.
Aunque las autoridades de Serna afirmaron que la fuga de búnker no es un evento de dimensiones catastróficas para la bahía de San Lorenzo ni el Golfo de Fonseca, en el Pacífico hondureño, también señalaron que cualquier derrame de combustible tiene efectos en los ecosistemas de la zona.
La Corporación Municipal de San Lorenzo externó recientemente su preocupación de que el derrame haya afectado el agua subterránea que abastece a la población sureña.
Según estudios anteriores, un galón de combustible puede contaminar hasta 56 mil galones de agua.