Honduras
Los maestros hondureños se tomaron esta mañana la salida de Tegucigalpa a Danlí, obstruyendo el tráfico desde y hacia el oriente de Honduras, para exigir el pago de la deuda del gobierno con el Instituto Nacional de Previsión del Magisterio (Inprema).
Por segundo día consecutivo, las clases permanecen paralizadas en el sistema educativo público hondureño por la ausencia de los docentes, que iniciaron la marcha en las inmediaciones de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM) y hacia el mediodía se habían apostado en la salida a oriente.
Los docentes rechazaron la propuesta del gobierno de pagar en un plazo de cuatro meses su deuda con el instituto de pensiones, por discrepancias sobre el monto, informaron dirigentes este martes.
"El problema se puede resolver cuando el gobierno se siente con el magisterio a dialogar, no solo entre ellos", afirmó el dirigente de la Federación de Colegios Magisteriales de Honduras (FOMH) Eulogio Chávez.
El gobierno hondureño anunció el lunes el pago de 1,779 millones de lempiras al Inprema "a más tardar el 31 de diciembre próximo" y pidió a los docentes volver a las aulas.
El ministro de Finanzas William Chong Wong informó que durante la administración del presidente Porfirio Lobo se han cumplido con todos los pagos al Inprema, por lo que sólo resta ponerse de acuerdo para realizar los desembolsos que correspondan a los otros beneficios que exigen los mentores.
Sin embargo, los maestros estiman que el gobierno adeuda al Inprema el equivalente a 190 millones de dólares, acumulados en los últimos dos años por impagos de la cuota patronal que le corresponde.
El lunes, más de dos millones de estudiantes de básica, primaria y secundaria se quedaron sin clases ente las protestas de los maestros, que exigen también el pago de los días no trabajados.
No obstante, el gobierno se ha mantenido firme en que no pagará a quienes no hayan ido a trabajar.
Desde el jueves, miles de maestros se concentraron en la Universidad Pedagógica Nacional, en el este de la capital, para marchar en demanda del pago al Inprema y que el gobierno les pague los recortes efectuados en sus salarios por estar en huelga.
Cuatro de los seis sindicatos agrupados en la FOMH, con unos 50,000 afiliados que sirven clases a más de dos millones de alumnos de educación básica, primaria y secundaria, se han sumado a la huelga. Los otros dos sindicatos son afines al gobierno.
Al tiempo que los educadores protestan en las calles capitalinas provocando severos congestionamientos viales, un grupo ha tomado el edificio del Inprema, también en el este de Tegucigalpa.