Honduras
El pago de un bono podría ser la salida del laberinto en que se encuentra el presidente Porfirio Lobo en torno a la definición del nuevo salario mínimo en el país.
El emolumento sería otorgado por única vez, a toda la clase obrera en compensación al incremento del costo de vida correspondiente al año 2010 ante la falta de entendimiento entre empresarios y trabajadores en la fijación del nuevo salario.
La iniciativa se ha constituido en el principal escenario que analiza el poder Ejecutivo como salida al problema del salario mínimo que debió haberse fijado en enero pasado, de acuerdo con lo establecido en la Ley.
Felícito Ávila, ministro de Trabajo, explicó en una entrevista concedida a EL HERALDO que el pago del bono es una alternativa que está estudiando el presidente Porfirio Lobo para ponerle fin al tema del nuevo salario mínimo que a partir de 2011 deberá ser fijado, por ley, entre los mismos empresarios y trabajadores.
El monto todavía se desconoce pero se estima que sería otorgado a 1.4 millones de trabajadores tanto del sector público como privado, según la población asalariada registrada a través del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Bono
"El bono surge en medio de las discusiones que hay, escenarios de distintas maneras, números que usted hace en función de la cantidad de empleados de todo el país tanto del sector público como privado", manifestó el titular de la secretaría de Trabajo.
El salario mínimo actual en el sector urbano se aproxima a los 5,500 lempiras mientras que para el área rural ronda los 4,055 lempiras por cada trabajador.
Del total de la masa salarial que hay en el país, se estima que hay más de 400 mil trabajadores que ganan el salario mínimo a nivel nacional.
"Si usted gana, por ejemplo, 10 mil lempiras para decir una cifra y si yo le doy un 3 por ciento o un 5 por ciento significa que eso que yo le di es sostenible sobre su salario base hacia arriba y en los años subsiguientes; (mientras) el bono es aquel que se paga por una única vez y su salario se sigue manteniendo igual", explicó Ávila.
Según los empresarios, el último incremento al mínimo otorgado a partir de enero de 2009 vía decreto por el ex presidente Manuel Zelaya aún se resiente, pues el impacto económico de dicha medida vino a ocasionar el cierre de varias empresas y el despido de decenas de trabajadores. El incremento aprobado en 2009 representó un alza del 60 por ciento al sueldo base de la clase obrera en el país.
Rechazo
Las autoridades del gobierno sostienen que tanto los empresarios como los trabajadores están en su pleno derecho de aceptar o rechazar el pago del bono, sin embargo, aseguran que al haber delegado la responsabilidad a la Presidencia, deberán acatar cualquier disposición.
Lobo Sosa asumió meses atrás la responsabilidad de definir el nuevo salario mínimo en el país debido al desacuerdo entre los empresarios y el sector obrero en la fijación del mismo.
Ambas partes fueron incapaces de concertar un porcentaje de aumento a la base actual del mínimo.
El sector empresarial propuso un incremento de 3.7 y hasta un 5 por ciento al monto del salario mientras que los trabajadores demandan un aumento del 15 por ciento.
"El problema es que la situación del país no está para otra cosa pero alguna opción tiene que buscarse y por eso es que sale a relucir si es un bono o qué, es por las opciones que se vienen dialogando", indicó el secretario de Trabajo.
En el caso de los empleados del sector público que superan los 165 mil trabajadores a nivel nacional, el gobierno también analiza la posibilidad de pagar un bono que no afecte las negociaciones que se realizan con el Fondo Monetario Internacional (FMI) ante el impacto económico que la medida podría generar.
Todavía se desconoce el impacto económico que podría ocasionar el pago del bono en sustitución del incremento al salario mínimo.
Ávila indicó que se está trabajando en el establecimiento de una política de salarios que permita realizar reajustes salariales en base a las necesidades reales del país.
El titular del poder Ejecutivo anunció recientemente que durante el mes de agosto podría definirse el futuro del salario mínimo en el país debido a la proximidad en el inicio del nuevo proceso de negociación entre empresarios y trabajadores correspondiente al salario de 2011.