Honduras
Aunque Jorge Arturo Reina pretenda negar que no boicoteó a Honduras ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), los reportes periodísticos sobre las acciones que desarrolló durante la crisis política demuestran lo contrario.
Reina se defendió de una serie de críticas luego que aceptara el cargo de embajador itinerante ante la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que le ofreció el presidente Porfirio Lobo Sosa, el mismo que salió electo en las elecciones que anteriormente había pedido que no fueran reconocidas.
Los cuestionamientos iban dirigidos al papel que desempeñó en la ONU, desde donde pidió la condena política y económica contra Honduras, a lo que el embajador Reina se defendió al decir que "los golpistas" así lo han hecho ver.
Reina dijo: "Los golpistas que no tienen sentido de patria, solo tienen intereses a los cuales subordinan su amor al país... quieren que Honduras siga sangrando para sacarle hasta la última gota de sangre". Publicaciones de www.esmas.com con fecha 29 de junio de 2009 citan que "el embajador de Honduras ante la ONU, Jorge Arturo Reina, aseguró que su país ‘ha perdido la democracia’ y denunció la detención de varios colaboradores del depuesto presidente’".
El reporte periodístico menciona que "Reina también instó a la Asamblea General a emitir ‘una condena global’ al golpe de Estado, exigir el retorno de Zelaya al poder y no reconocer ningún otro gobierno como legítimo, incluso uno electo en noviembre próximo".
Para septiembre de 2009 www.juventudrevelde.cu, un medio electrónico de Cuba señala que "en declaraciones exclusivas a PL, el diplomático (Reina) precisó que también existe un documento elaborado por los países latinoamericanos para que la ONU declare su no reconocimiento a las elecciones, convocadas por los golpistas".
Eso implicaba no reconocer al presidente que resultara electo de los comicios programados por el Tribunal Supremo Electoral desde mayo de 2008.
Esta publicación electrónica recuerda que "Jorge Arturo presentó ante la Asamblea General de la ONU una propuesta de resolución, la que fue aprobada por aclamación, que hace un llamado a todos los países a no reconocer a ningún otro gobierno en Honduras que no sea el de Manuel Zelaya".
Al final del año, luego que la comunidad reconociera que Lobo Sosa había sido electo con una cantidad de votantes récord (1.2 millón de hondureños), la ONU desistió de continuar el boicot contra el país.
En las últimas reuniones de 2009 de la ONU, las posiciones de los países afines a la política del ex presidente Zelaya, no lograron el consenso, considerando los informes elaborados por el Departamento de Asuntos Políticos y de la Biblioteca de Estados Unidos, donde concluyen que lo sucedido en Honduras estaba enmarcado en las leyes y bajo las disposiciones soberanas de un Estado.