Honduras
En Honduras, uno de cada 100 recién nacidos presentan malformaciones congénitas, de acuerdo a investigaciones desarrolladas por la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.
Estudios recientes elaborados por alumnos que realizan su práctica clínica y trabajos de investigación, señalan que al menos uno por ciento de los recién nacidos vivos presentan malformaciones hereditarias o por deficiencia vitamínica, informó el doctor Edwin Herrera, consultor en Genética del hospital Mario Catarino Rivas de San Pedro Sula, al norte de Honduras.
Según el galeno, el problema más frecuente es el Síndrome de Down, un retraso mental leve debido a una anomalía cromosómica, que incluye una combinación de defectos congénitos, entre ellos, cierto grado de discapacidad intelectual, facciones características y, con frecuencia, defectos cardíacos y otros problemas de salud.
Entre otras malformaciones, los bebés presentan mutaciones puntuales debido a la ingesta de medicamentos, una de las más frecuentes es labio leporino y/o paladar endido y las anomalías como melingocele y mielomelingocele (condiciones muy severas de espina bífida), hidrocefalia (acumulación excesiva de líquido en el cerebro) y síndrome de Arnold Chiari (defecto estructural o ubicación anormal del cerebelo en la base del cráneo), que son prevenibles con una dosis adecuada de ácido fólico.
Las causas más frecuentes del padecimiento de estas malformaciones son mutaciones genéticas heredadas de los padres, que no saben si son portadores, por lo que el experto recomienda que cuando se tiene un hijo con un problema de malformación genética, se reciba asesoría de un genetista o pediatra para conocer cuál es la probabilidad de tener un hijo con la misma enfermedad.
En muchos casos, las malformaciones también se presentan cuando la madre ingiere medicamentos en las primeras semanas del embarazo, cuando el embrión está en formación, porque no sabe que está embarazada y corre el riesgo de que su hijo sufra uno de estos problemas.
Los médicos recomienda a las mujeres embarazadas cumplir un estricto control prenatal y tomar puntualmente sus suplementos vitamínicos, así como mantener una alimentación saludable durante la gestación, para evitar complicaciones y contribuir a la salud de sus hijos.