Honduras
Las esperanzas de firmar un acuerdo entre los representantes del sector magisterial y la comisión del gobierno se diluyeron.
"Habíamos avanzado 20 pasos y retrocedimos 70. Con eso usted puede imaginarse cuál es el avance en la mesa de diálogo", dijo Lorenzo Sánchez, representante del Sindicato Profesional de Docentes de Honduras (Sinprodoh).
Los puntos donde se han centrado las discusiones entre los representantes de los colegios magisteriales y el ministro de Planificación Arturo Corrales Álvarez, son los relacionados con el Instituto de Previsión del Magisterio (Inprema), ya que el gobierno tiene una deuda que supera los 4 mil millones de lempiras.
Edwin Oliva, presidente del Colegio Profesional de Superación Magisterial de Honduras (Colprosumah), expresó su malestar porque a la reunión de ayer, que inició a las 11:00 de la mañana, no llegaron a la mesa de diálogo el ex presidente Rafael Leonardo Callejas, al igual que el ex director de fiscales Humberto Palacios Moya, quienes también integran la comisión gubernamental.
Aporte
El dirigente magisterial manifestó que solucionar la problemática que atraviesa el sector magisterial y recobrar la credibilidad requiere del aporte de toda la sociedad y no solamente del gobierno. "La credibilidad la perdemos todos en educación. El gobierno, el magisterio, los padres de familia y los mismos estudiantes, todos somos responsables y en la medida que todos aportemos, vamos a recobrar esa credibilidad", reiteró Oliva.
Se ha avanzado en la discusión de los puntos que están en la mesa de diálogo, aún con la falta de dos miembros de la comisión gubernamental.
"Solo el ingeniero Arturo Corrales es el que ha estado presente y los otros dos no aparecen", se quejó Oliva.
Por su parte, Jaime Rodríguez, encargado del Colegio de Profesores de Educación Media (Copemh), comentó que aquellos puntos en donde que no haya convergencia los van a llevar a un diálogo directo con el presidente Porfirio Lobo Sosa.
Luis Berríos, presidente de la Comisión de Educación del Congreso Nacional, aseguró que desde ese poder del Estado se puede proponer que se declare estado de emergencia en el sistema educativo en todo el país.
"Yo veo que esto se está saliendo de las posibilidades del gobierno. No conocía la magnitud del problema y a esta situación hay que tomarle la seriedad del caso", dijo Berríos.