Honduras
l centro de la capital y varias ciudades del país fueron paralizadas ayer por varias horas.
Sindicalistas, maestros y miembros de la resistencia liberal salieron a las calles para unirse a las protestas del gremio magisterial, que desde la semana anterior exigen al presidente Porfirio Lobo Sosa que se pague la millonaria deuda que el Estado mantiene con Inprema.
Además, exigieron que se apruebe de inmediato el aumento al salario mínimo, ya que rechazan por completo una propuesta de otorgar un "bono por única vez".
En Tegucigalpa la manifestación inició a eso de las 10:00 de la mañana en la UPN.
En el trayecto al centro de la capital los manifestantes dejaron su huella al manchar las paredes de casas, edificios y negocios. Las leyendas se escribieron con errores ortográficos y vulgaridades.
En los bajos del Congreso Nacional explotaron cohetes y petardos. La iglesia Catedral nuevamente fue "tapizada" de grafitis y mensajes con improperios en contra de los religiosos.
Debido a que los manifestantes se tomaron las calles de la ciudad, el tráfico vehicular se convirtió en un caos. Muchas personas tuvieron que esperar varias horas para hacer uso de las unidades de transporte urbano.
En San Pedro Sula, los trabajadores se tomaron importantes vías de comunicación obstaculizando el tráfico de vehículos de carga al igual que de transporte. Las autoridades de seguridad ordenaron el desalojo de las personas que de forma violenta se enfrentaron a los elementos que llegaron al lugar de la toma de la carretera. En la capital los manifestantes agredieron a un periodista en una clara violación a la libertad de prensa y de expresión.
Los vándalos despojaron de su celular al periodista para impedir que transmitiera a su medio de comunicación.