Honduras
Las negociaciones entre el gobierno y la dirigencia magisterial están en "punto muerto". Los docentes aseguran que el diálogo para buscarle una solución a la problemática educativa será directamente con el presidente de la república, Porfirio Lobo Sosa, de quien esperan que les llame para sentarse a la mesa de diálogo, siempre y cuando la Policía libere a los maestros revoltosos que fueron detenidos el mediodía de ayer.
En las últimas horas, los presidentes de los diferentes colegios magisteriales sostuvieron una reunión con representantes de las organizaciones de los trabajadores, donde se definieron algunas estrategias a seguir la próxima semana.
Hilario Espinoza, presidente de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH), les informó que el jueves los representantes del sector obrero se reunieron con el presidente Lobo Sosa, quien les aseguró que la próxima semana se van a sentar a dialogar para determinar todo lo relacionado con el aumento del salario mínimo. Según Espinoza, no hay razón para llevar a cabo movilizaciones a nivel nacional porque se va a retomar el diálogo.
Los maestros cumplieron dos semanas en paro de labores. Millones de niños se han quedado sin clases. Los dirigentes exigen que el gobierno pague una deuda de mas de 4 mil millones de lempiras al Instituto de Previsión del Magisterio (Inprema). Los maestros reconocen que la institución fue saqueada en el gobierno de Manuel Zelaya.
Del uso que se dio a más de 1,700 millones no hay respaldo. Por su parte, el ministro de Educación, Alejandro Ventura, hizo un llamado al sector magisterial para que cumplan sus obligaciones como docentes porque, de lo contrario, se va a continuar con las deducciones de salario por días no trabajados.
Desde junio hasta la fecha, la Secretaría de Educación ha hecho una deducción de más de cinco millones de lempiras a los maestros quienes se les ha comprobado que no han llegado a los centros educativos.
Ideología
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Ramón Custodio López, considera que las luchas ideológicas tienen a los alumnos sin clases, por lo que exhorta al Poder Ejecutivo a poner orden en casa.
"Siempre he creído que lo que se vive en el campo educativo ya tiene todas las características de una crisis y es una emergencia nacional porque estamos hablando del destino de los hijos de ustedes, de mis nietos, de los hijos de los pobres y los hijos de los ricos, los hijos de todos los hondureños", dijo.
Recordó que en el sistema educativo hay una crisis y, en este sentido, es mi deber repetir hasta que se me escuche por parte del Poder Ejecutivo, que hay que poner orden en casa y orden en casa significa ser eficiente en materia administrativa para que no haya la menor excusa para estar suspendiendo las clases en las escuelas hondureñas".
“Pepe” invita a sectores a dialogar
El presidente Porfirio Lobo dijo en las últimas horas que espera que las manifestaciones que protagonizan maestros y trabajadores no tengan otro propósito que las mejoras salariales.
Lobo Sosa dejó entrever que lamentaría que existan intereses políticos en el fondo del movimiento que han iniciado los docentes y los obreros en la capital.
"Yo tengo muy claro mi panorama, este gobierno surge de la voluntad del pueblo hondureño, de los que votaron por mí, los que no votaron también colaboraron porque si no hay participación de todos no hay democracia, y si no hay participación no se legitiman las elecciones y hasta los que no votaron, para que si no les gustó digan: ‘por culpa mía estas ahí’", expresó el mandatario. El gobernante ha hecho un llamado a los obreros y docentes a recapacitar y retomar el diálogo para evitar que los niños y jóvenes continúen siendo afectados por la falta de clases.
"Pepe" dijo que respetará el Estatuto del Docente en el caso de los profesores y que aprobará el nuevo salario mínimo en las próximas horas en el caso de los obreros.