Honduras
El bulevar Juan Pablo II de Tegucigalpa fue un campo de batalla donde docentes y militares se enfrentaron esta tarde, pocas horas después que la dirigencia magisterial declaró roto el diálogo que busca restablecer las clases en Honduras.
En su marcha rumbo a Casa Presidencial, los docentes cometieron varios actos vandálicos contra la propiedad privada a la vez que mantenían bloqueados dos bulevares de la capital hondureña.
Armados de palos y piedras, se opusieron a los efectivos militares que les impideron el paso rumbo a la sede del Ejecutivo y los disgregaron con gases lacrimógenos.
Según reportes por confirmar, al menos cuatro personas resultaron heridas en el enfrentamiente, entre ellos un maestro que resultó con heridas de bala. Los lesionados fueron trasladados a un centro hospitalario.
Se rompe diálogo
La dirigencia magisterial declaró esta tarde roto el diálogo con el gobierno tras varios días de negociaciones que fracasaron por la pretensión de los docentes de "colar" tres puntos que no estaban incluidos en el acuerdo final.
Arturo Corrales, ministro delegado por el presidente Porfirio Lobo en las negociaciones con el magisterio, dijo que "el diálogo triunfó" porque se consensuaron con los maestros los 17 puntos pactados.
Los más difíciles de negociar fueron la forma de pago de la deuda con el Instituto de Previsión del Magisterio (Inprema), el acta de 12 de agosto de 2006 (relativo al bono de la calidad educativa) y la cancelación de los días no trabajados. Pero "fueron consensuados anoche, están evacuados a un cien por ciento. No le faltaba ni una coma a ese diálogo", destacó Corrales.
En lo relativo a la deuda con el Inprema, el gobierno ofreció el pago en efectivo de la mora de 2008 y 2009 y, en bonos a una tasa de 3.79 por ciento, de la cuota faltante.
Sin embargo, este jueves los maestros exigieron también la destitución de Alejandro Ventura, ministro de Educación, la restitución de los directores departamentales destituidos por irregularidades en la contratación y el aumento al salario mínimo.
Estos puntos, dijo Corrales, son parte de otro escenario que no estaba en sus manos negociar.
Los docentes esperaban que el presidente Porfirio Lobo Sosa los recibiera esta tarde en Casa Presidencial, sin embargo el mandatario se ha mantenido firme en la posición de que no se reunirá con ellos hasta que convoquen a sus agremiados a clases.
Edgardo Casaña, presidente de la Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras (FOMH), dijo que el diálogo se rompió ante esa negativa del presidente.
Dijo que ellos no pueden convocar a clases mientras no haya un documento firmado con el gobierno.
Los maestros hondureños regresaron a las calles este jueves, siguiendo la dinámica de presión de las últimas dos semanas.
Autoridades de Tránsito reportaron esta tarde el bloqueo del bulevar Centroamérica de Tegucigalpa, ubicado a inmediaciones de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, cuartel general de los docentes hondureños.
Más temprano este jueves, los dirigentes de las organizaciones magisteriales anunciaron que habían avanzado en las negociaciones con el gobierno, tras 46 días de paros indefinidos.
Los maestros habían acordado recuperar los días de clase perdidos mediante un calendario de trabajo de siete días de clases adicionales en septiembre y 8 en octubre. Después de comprobar el cumplimiento de ese compromiso, el gobierno pagaría los días no trabajados durante estas protestas.
Al respecto, la presidenta de la Asociación de Padres de Familia "Volvamos a Clase", Mercedes Saravia cuestionó este punto y recordó que compromisos similares de recuperar días de clases no impartidos habían sido incumplidos por los maestros.
"Es injusto siendo que hay otros docentes que si han cumplido con su labor en todo el país", se les pague a los que no han trabajado, indicó Saravia.
Esta tarde, los docentes mantenían una acalorada reunión en la Universidad Pedagógica, contemplando las nuevas medidas de presión para que el gobierno ceda a sus pretensiones, mientras dos millones de estudiantes del nivel primario y secundario continúan sin clases.