Honduras
La vulnerabilidad amenaza la tranquilidad de los hondureños.
En la capital hondureña, vecinos de la residencial Centroamérica vivieron momentos de pánico e incredulidad cuando a plena luz del día se desprendieron grandes rocas y destruyeron un taller y afectaron varías viviendas del sector.
El cambio climático, los incendios y la deforestación en Honduras están jugando un factor determinante para el aumento de los desastres naturales, afirmó esta mañana el Comandante de Bomberos, Carlos Cordero.
Según los datos proporcionados por los socorristas, los desastres naturales han ocasionado que el número de atenciones que realizan anualmente se incrementen.
Por ejemplo, el 2010 muestra un incremento de apróximadamente 11,944 atenciones, que significaría un 56 por ciento en relación al año anterior.
El reporte hasta el 4 de septiembre del 2010 es de 27,292 atenciones a personas mientras que en el 2009 fueron 15,348.
Los derrumbes también muestran un incremento acelerado del 44 por ciento que amenaza la integridad física de los hondureños. En el 2009 se reportaron 46 desprendimiento de rocas y este año sucedieron 104.
En deslizamientos, el ascenso también es palpable, en el 2009 se registraron siete deslizamientos y hasta septiembre del 2010 ya se han registrado 71.
En cuanto al desbordamiento de ríos en los meses de invierno, los bomberos cuantifican un incremento del 56 por ciento. Durante el 2009 se reportaron 122 inundaciones y en el 2010 se han registrado 215, sin embargo el invierno aún no finaliza, por lo que la cifra podría incrementarse.
Debido a las constantes lluvias que han provocado inundaciones y el desprendimiento de rocas y tierra el cuerpo de socorro realizó hasta la fecha un estimado de 1,361 personas rescatadas.
El número de fatalidades provocados por las lluvias a partir del inicio del invierno es de 22; sin embargo, el comandante de Bomberos Carlos Cordero indicó que ayer se realizó el rescate del cuerpo de un hombre que murió ahogado en el sector de Cantarranas, municipio de Francisco Morazán, ubicado al oriente de la capital hondureña.
El comandante Cordero indicó que a medida se incrementen los fenómenos naturales habrá mayor incidencia en los servicios requeridos por los hondureños.