Honduras
El empresario Miguel Facussé dijo que el conflicto en el Bajo Aguán, producto de la invasión de sus fincas por grupos campesinos, genera insurrección, pese a que él está ayudando a bajar la tensión.
"Estoy dispuesto a ayudar por bajar el ánimo político y de insurrección (en el) Aguán, pero, así como yo, debería participar el gobierno mismo, no echarnos el problema a nosotros".
Unas tres mil hectáreas de Facussé en ese sector permanecen tomadas por invasores, pese a que se firmó un acta de solución entre el inversionista, el gobierno y el Movimiento Unificado Campesino (MUCA) del Bajo Aguán, Colón.
Se acordó, entre otras cosas, que el empresario vendería tres mil hectáreas, pero no hay consenso en cuanto al monto.
Facussé pide 250,000 lempiras por hectárea y el gobierno solo da 90,000, impasse que no ha permitido solucionar la invasión.
"He estado tratando de dialogar, yo estoy hablando, lo que pasa es que me ponen condiciones tan onerosas que es algo absurdo", deploró.
"Si tocamos lo que es la ley, lo que le pertenece a una persona, andamos mal porque andamos siendo invadidos inmisericordemente; la policía no nos toma en cuenta para el desalojo", expresó.
Manifestó que esperaba que el presidente Porfirio Lobo Sosa reflexionara y entendiera que la invasión de tierras es un mal mensaje para los inversionistas y que debe buscar una solución rápida y apegada a ley.
Facussé denunció que los invasores están "haciendo trizas" sus fincas ya que no les están dando el mantenimiento debido porque no conocen cómo se maneja una empresa de ese tipo.
Pepe Lobo: “Estoy aquí para resistir el fuego”
El presidente Porfirio Lobo Sosa aseguró ayer que continúa negociando con el empresario Miguel Facussé la compra de tierras que estaría poniéndole fin a la problemática en la zona del Bajo Aguán.
El mandatario cuestionó que "cada quien quisiera que las cosas se hagan a su manera, pero nosotros tenemos que garantizar el respeto a los derechos humanos, velar porque no se pierdan vidas humanas de ningún lado, yo no quiero que un campesino resulte muerto o arriesgar a policías ni militares".
Al ser consultado sobre la postura de algunos representantes de la empresa privada, Lobo Sosa expresó que "yo estoy aquí para resistir los fuegos y gobernar".
"Entendamos que las heridas se van sanando con el tiempo", aseveró.