Estados Unidos
Los presidentes de Honduras, Porfirio Lobo, y de Palau, Johnson Toribiong, firmaron este miércoles una declaración conjunta en la que invitan a otros líderes mundiales a salvar los tiburones del planeta.
Ambos gobiernos terminaron la pesca de tiburones en sus aguas territoriales y urgieron en una actividad paralela a la Cumbre de los Objetivos del Milenio celebrada en Nueva York, a tomar accciones en apoyo a la conservación de los tiburones, ante el riesgo de perder a los depredadores y padecer un desequilibrio en la cadena alimentaria de los mares.
"Nuestra decisión de proteger los tiburones no fue solo pensada en nuestras generaciones, sino sobre todo en las que han de venir", dijo ante los medios de comunicación el gobernante de Honduras, quien declaró una moratoria para la pesca de todas las especies de tiburones en las aguas hondureñas al inicio de su mandato en febrero de 2010.
Lobo recalcó que el precio de las aletas de tiburones en el comercio mundial ha llevado a los pescadores a ir más allá de los límites de pesca, atentando contra la supervivencia de dicha especie.
Por su parte, el mandatario de Palau aseguró que su país ha "entendido que las poblaciones de tiburones, encontrándose en buen estado, mantienen también la salud de nuestros mares".
Un 30 por ciento de las especies de tiburón se encuentran en peligro de extención, de acuerdo a la Unión para el Medio Ambiente Mundial.
Hasta la fecha se han registrado 1,045 especies de tiburones en el mundo, entre ellos el tiburón ballena, el pez más grande del mundo que llega a medir 12 metros y se puede observar en Honduras.