Honduras
Con un llamado a las autoridades para que enciendan las alertas con relación a la pobreza, el hambre y la desnutrición que abate a la niñez hondureña, concluyó ayer el XIV Congreso Infantil celebrado en la sede del Poder Legislativo con la participación de 128 escolares de todo Honduras.
Pero la resolución más importante fue exigir que el gobierno y los colegios magisteriales instituyan un diálogo permanente para evitar la interrupción del calendario escolar y que se cumplan los 200 días de clase.
No menos importancia dieron los diputados infantiles al tema de la inseguridad, el maltrato a la niñez, las violaciones y secuestros, pero sobre todo demandaron al gobierno poner ojo a la "narcoactividad" que está proliferando hasta en la más remota aldea del país, por tanto han exigido mayor número de postas policiales.
El evento fue inaugurado por el presidente del Congreso Nacional, Juan Hernández, con el compromiso de que los temas debatidos por los infantiles serán turnados a una comisión de seguimiento para darles carácter de ley.
Además, anunció que las escuelas públicas de las aldeas podrán contar con una computadora y que se mejorarán los edificios escolares que presenten problemas de hacinamiento y de destrucción.
Los niños hicieron uso del voto electrónico, tras haber ensayado un día antes la manipulación de los ordenadores. En los resultados de las votaciones se pudo observar la disparidad de criterios entre los congresistas infantiles.
En cuanto a los temas debatidos, acaparó la atención del plenario el problema de la desnutrición crónica que los niños observan en sus departamentos.
En ese sentido, el Congreso Infantil aprobó una moción para que el gobierno resuelva el problema de la merienda escolar y que, a través de sus instituciones, atienda el tema de la pobreza y el hambre que son causantes de que la niñez se encuentre en situaciones de extrema desnutrición y que, por ende, no asista o deserte del sistema educativo.
Tema educación
La niña Cindy Nicolle Guzmán, diputada por el departamento de Atlántida, puso en debate una moción para que el gobierno y el sector magisterial constituyan un diálogo permanente a efecto de que los problemas que los enfrentan, como la falta de cumplimiento de obligaciones de pago y los paros magisteriales, no repercutan sobre la niñez y se impartan los 200 días de clase al año.
Esta moción fue acuerpada por diputados de los departamentos de Francisco Morazán, Choluteca y Cortés, quienes en sus intervenciones hicieron un balance sobre el derecho a la educación que tienen los niños y el derecho que tienen los maestros de reclamar porque el gobierno no cumple a cabalidad con sus compromisos salariales.
Empero, una niña diputada del departamento de Atlántida, cuestionó la falta de moralidad de aquellos maestros que sin impartir clases cobran el sueldo íntegro cada fin de mes.
En tanto, otro niño diputado del departamento de Cortés hizo un llamado a los maestros para que cuando realicen sus manifestaciones no recurran al vandalismo ni a la violencia "porque le están dando un mal ejemplo a sus alumnos", dijo. La polémica moción fue aprobada con 74 votos a favor y 23 en contra.