Honduras
En una mañana de protestas en la capital Honduras, centrales obreras, sindicatos, magisterio y empleados de varias instituciones del Estado, se manifestaron este jueves en las calles contra la determinación de desindexar el incremento del salario mínimo de los estatutos gremiales.
"Estamos en las calles para defender los intereses de los maestros", dijo a radio Globo el dirigente sindical y miembro de la denominada resistencia, Juan Barahona.
Barahona instó a las organizaciones obreras a concentrarse en la capital de Honduras desde todos los confines del país para participar en las marchas y protestas callejeras. "Así no permitiremos que el régimen golpista elimine las conquistas sociales en Honduras", subrayó.
Empleados de la Dirección Ejecutiva de Ingresos, Registro Nacional de las Personas, hospital general San Felipe y el Sindicato de Trabajadores de la Medicina y Similares, protagonizaron un plantó en los bajos del Palacio Legislativo y posteriormente se dirigieron a la sede de la Secretaría de Finanzas, para exigir un aumento salarial, bloqueando temporalmente las calles y avenidas del centro de Tegucigalpa.
El CN aprobó la noche del miércoles una iniciativa del presidente de Honduras, Porfirio Lobo, de suspender por un año el ajuste salarial a unos 60,000 maestros del sector público contemplado en el Estatuto del Docente de 1993.
La decisión fue aprobada por 79 de los 128 diputados, tres votos en contra y 25 abstenciones. A la sesión no asistieron 21 congresistas.
Los ajustes salariales a los profesores de educación pública están ligados desde hace 17 años al de unos 500,000 empleados gubernamentales y privados, entre ellos médicos, enfermeras, microbiólogos, docentes universitarios, farmacéutico, trabajadores sociales y odontólogos.
Las proyecciones oficiales indican el Estado de Honduras eroga cada año al menos 70 millones de dólares en aumentos salariales a los pedagogos. Cada uno por ciento de incremento a los maestros significan ocho millones de dólares para el resto de los profesionales acogidos en el sistema del estatuto del Docente.
El primer vicepresidente del congreso, el zelayista Marvin Ponce, manifestó que "esto es el detonante para que los maestros protesten para defender su sueldo y el de los demás gremios".
Pero el ministro de Trabajo, Felícito Avila, aseguró que "el cambio a la ley no es un acto antojadizo del Estado, sino una salida para hacer rendir los exiguos recursos del gobierno".
El presidente del Consejo de la Empresa Privada, Santiago Ruiz, elogió al Congreso. "El Estatudo del Docente es una carga inmanejable y ya era hora de tomar decisiones correctas... y lo hecho es correcto porque la administración pública debe ser eficiente sino va al colapso".
La medida entrará en vigencia cuando sea publicada en el diario oficial La Gaceta, en unos 15 días, mientras el gobierno de Honduras tienen tres días para anunciar el nuevo salario mínimo y 90 días para negociar el ajuste al sueldo base de empleados regulados por estatutos.