República Dominicana
El ex presidente, Manuel Zelaya, calificó de "vulgares expresiones de taberna" las declaraciones vertidas ayer por el mandatario Porfirio Lobo, sobre su retorno a Honduras y lo retó a encontrarse públicamente.
"Es lamentable que el señor Porfirio Lobo reduzca cuestiones eminentemente de Estado a vulgares expresiones de taberna, cuando debería pensar seriamente en la crisis en que tiene sumida su administración al país. Negando los derechos fundamentales y persiguiendo a sus opositores", manifestó Zelaya en un comunicado emitido en Santo Domingo.
El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, dijo ayer ante los medios de comunicación que el ex gobernante, refugiado en República Dominicana, "de repente se ha acobardado, no viene porque no quiere", ante la garantía ofrecida por él mismo de que no será encarcelado al enfrentar los juicios pendientes en su contra.
"Es inaceptable que el señor Porfirio Lobo pretenda ignorar las declaraciones permanentes de sus más cercanos colaboradores, en contra de mi integridad personal, acusándome sin fundamento, utilizando argumentos mediáticos, sin más pruebas que las fabricadas después del golpe de Estado, como bien deja claro el reporte de la embajada de Estados Unidos en Honduras, revelado hace pocos días", añade Zelaya.
"Mel" retó a su paisano a "que nos encontremos públicamente y discutamos de frente al pueblo todos los hechos que atañen a la realidad del país, las acciones ilegales de los golpistas, sus sucesores y sus cómplices".
"Al señor Porfirio Lobo le invitamos a terminar con sus agresiones y buscar pacíficamente la reconciliación nacional ya que el valor moral y personal en mi caso está probado con hechos", refutó.
"Pepe" reiteró el lunes que ya se encuentran avanzadas las pláticas con los presidentes del Congreso Nacional y la Corte Suprema de Justicia de Honduras, así como con el Fiscal General de la República, en busca de una salida lega a los juicios pendientes contra Zelaya.
El Ministerio Público acusa al ex presidente hondureño por supuestos delitos contra la forma de gobierno, traición a la patria, abuso de autoridad y usurpación de funciones, en perjuicio de la administración pública y el Estado de Honduras, los cuales son abarcados por la amnistía aprobada por los poderes Legislativo y Ejecutivo para delitos políticos y comunes conexos.
No obstante, contra Zelaya pesan acusaciones por actos de corrupción debido al desvío de fondos del Fondo Hondureño de Inversión Social para el proyecto de la cuarta urna, mediante el cual pretendía derogar la actual Constitución de Honduras.