Honduras
El embajador de Estados Unidos, Hugo Llorens, pudo desestimar la información proporcionada por su antecesor, Charles Ford, quien notificó sobre la conducta “corrupta” del ex presidente Manuel Zelaya, y por ello dejó de vigilar la situación de la democracia en Honduras, según sectores políticos.
“Tenemos que investigar qué pasó con el cambio de embajadores”, expresó el dirigente nacionalista, Fernando Anduray, porque luego del relevo diplomático no hubo una “línea de vigilancia para el mantenimiento de la democracia” por parte de Llorens.
A renglón seguido, Anduray expresó que “me quedo perplejo de que hay dualidad de las actuaciones de los diplomáticos”, porque mientras Ford tenía claro que Zelaya mantenía vínculos con el crimen organizado y buscaba enriquecerse; Llorens se mostró ignorante de esos supuestos hechos.
Anduray se preguntó “si es que un embajador cuando sale no le informa a su reemplazo sobre la situación del país o a Llorens le tienen prohibido los archivos de la embajada”.
Retrato
El diario El País, de España, reveló un cable que le filtró WikiLeaks, en el que el ex embajador Ford hace un perfil de las acciones oscuras del ex gobernante en su gobierno.
Ford escribió que la intención de Zelaya era “enriquecerse él y su familia”.
También aseguró que el ex mandatario estaba rodeado “por unos pocos asesores vinculados, tanto a Venezuela y Cuba, como al crimen organizado”.
Por eso razón, Ford dijo que era “incapaz de poner a Zelaya al corriente de actuaciones en materia de seguridad y lucha antinarcóticos por el temor a poner en peligro la vida de funcionarios estadounidenses”.
El ex presidente intentó cubrir con inmunidad algunas operaciones del crimen organizado, dice el embajador Ford.
La descripción hecha por Ford establece que Zelaya es una caricatura del caudillo terrateniente que, además, genera crisis para luego aparecer como el salvador de los conflictos para ganar aceptación popular.
Fernando Anduray dijo que luego de leer las palabras de Ford entiende por qué algunos senadores de Estados Unidos han cuestionado el papel de Llorens durante la crisis política.
El político pidió al presidente Porfirio Lobo Sosa no menospreciar los criterios de Ford y dejar de proponer que el ex mandatario regrese al país porque la intención de este es “sembrar la anarquía”.
Informaciones
Por su lado, el ex candidato presidencial pinuista, Olban Valladares, manifestó que no le sorprendía que el ex embajador Ford manejara este tipo de informaciones porque todo diplomático debe mantener fuentes que le suministren datos claves sobre el país en donde se encuentra laborando.
“No nos sorprendamos, lo que hacían (Ford) era recibir información de sus fuentes, Ford lo que está haciendo es traduciendo la información que recibía de fuentes hondureñas”, aseguró.
La corrupción cometida por Zelaya para enriquecerse que Ford señala era una “voz en cuello” en el ambiente diplomático.
Lo que sí le llama la atención a Valladares es que durante la crisis política el gobierno español se empeñó en defender a Zelaya, pese a que su representación diplomática estaba enterada de las ambiciones corruptas del ex gobernante.
Peligro
Para el analista social, Juan Ramón Martínez, no existen garantías para un retorno del ex presidente, por lo que un eventual retorno se debe de posponer.
Consideró que “amigos suyos (de Zelaya) pueden hacerle daño y culpar al gobierno o a los políticos”.
Entre una parte de la población existe un clima de rechazo hacia el ex presidente y estos hacen más volátil el ambiente contra Zelaya, opinó Martínez.
“El ex presidente debe de regresar hasta que se le dé la seguridad que a todo ser humano se le debe de proporcionar”, aconsejó.
Manuel Zelaya se encuentra en República Dominicana en calidad de huésped distinguido, tras salir del país en enero de este año de la embajada de Brasil, en donde se refugió para no ser capturado por la Policía.
Existen dos juicios vigentes contra el ex gobernante por delitos de corrupción y en ambos hay órdenes de capturas vigentes.
El presidente Porfirio Lobo ha ofrecido a Zelaya la garantía de que si vuelve no se ejecutarán las órdenes de captura y que gozará de toda la seguridad personal que se requiera, al igual que su familia.