Honduras
Los maestros de las zonas urbanas de Honduras impartieron 120 de clases durante el período académico del año 2010, según se divulgó este martes en un informe de la Unesco.
Esto se debe a las constantes huelgas promovidas por los dirigentes magisteriales hondureños y que inciden en el nivel de conocimiento estudiantil que ahora se ha disminuido en un 20 y 30 por ciento.
Las cifras de la Unesco difieren de las que se manejan al interno de la Secretaría de Educación de Honduras, pues reportes de los directores departamentales indican que los profesores impartieron 173 días de clases.
Omar Palacios, consultor de la Agencia para el Desarrollo de los Estados Unidos (USAID) dijo que la falta de clases resulta en menos contenidos impartidos por los maestros, que se podría corregir con el inicio temprano del año lectivo, es decir el 15 de enero del 2011 y no en febrero como se acostumbra en Honduras.
Recomendó además la despolitización del sistema educativo nacional.
Por su parte, el ex ministro de Educación de Honduras, Carlos Ávila Molina aseguró que "se ha comprobado que la falta de conocimiento académico es frustrante por los estudiantes porque les limita el aprendizaje".
Añadió que muchos estudiantes que buscan el ingreso a la universidad, salen reprobados en sus exámenes de admisión y los que logran aprobar, tienen serios problemas de desempeño académico porque repiten varias veces alguna asignatura, debido a que no tienen una base cognoscitiva.
Los índices en matemáticas y español siguen tan bajos que en las mediciones, los resultados no llegan al 50 por ciento.
El informe de la Unesco considera que, en los últimos dos años, la falta de conocimiento estudiantil es severa. Durante el año 2009 y debido a la crisis política del 28 de junio, las autoridades hondureñas promovieron al 100 por ciento del alumnado al nivel inmediato superior.
Este año, en la mayoría de los centros educativos, se promediaron los estudiantes solo con lo hecho durante tres parciales, esto por la falta de clases que impidió cumplir con los cuatro que es lo que estipula el calendario académico.
Tanta pérdida de clases incrementa la deserción escolar, los mismos educadores reconocen que los padres de familia y los alumnos se desmotivan y en muchas ocasiones terminan retirándose de los centros de estudio.
En el último informe nacional sobre Desarrollo Humano en Honduras que presentó el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se precisa que aunque las nuevas generaciones tienen más educación que las anteriores, aún se está lejos de lograr índices satisfactorios.
La educación secundaria completa debería ser lo mínimo, pero apenas un 25.7 por ciento de la juventud tiene acceso y un 25.4 por ciento no estudia ni trabaja y tampoco se incorporan a programas de capacitación vocacional.