Honduras
Su familia hace mucho que los abandonó, pero no la generosidad de los fieles católicos.
Y es que para su manutención el sacerdote Celio MencÃa se ve obligado a recordar a la feligresÃa, en cada celebración eucarÃstica, que no olviden comprar el pan que se ha horneado en la panaderÃa del asilo de ancianos, ya que los fondos son destinados para cubrir los costos de ambas instituciones.
Además se les pide la "libra de amor", que consiste en la donación de vÃveres, que en su totalidad sirven para alimentar a los 31 menores que residen en la casa hogar Santa MarÃa de los ángeles.
La casa refugio, ubicada al frente norte de la parroquia Santa Gertrudis, fue construido por el padre Alberto Gauchi con el apoyo del pueblo olanchano y fundado el 23 de marzo de 2002.
En su interior residen niños que fueron rescatados de la calle, también huérfanos y menores que permanecÃan en riesgo social.
Ventas
Adriana Yamileth Espinal, administradora de la panaderÃa, dijo que con las ganancias de la venta de pan se apoya al asilo y la casa hogar.
Unas 12 personas trabajan en la fábrica de pan, pues gracias a la calidad del producto han alcanzado una demanda signficativa. "Gracias a Dios funciona bien, porque tenemos compradores de varios municipios, le vendemos a clientes da Juticalpa, San Francisco de la paz y Gualaco", expresó. Además se cuenta con un joven que con su vehÃculo realiza la entrega de los pedidos a domicilio.
Por semana se venden unas tres mil bolsas de pan.
Los precios por bolsa de pan varÃan de acuerdo a la cantidad que el cliente adquiera.
De 10 bolsas para arriba, el costo por paquete es de nueve lempiras, si sobrepasa las 50 se da un descuente de un lempira por bolsa, de acuerdo con la entrevistada.
También se realizan otras ventas de productos de reposterÃa y hamburguesas con la finalidad de generar mayores ganancias, ya que tanto la casa de huérfanos como el asilo de ancianos demandan fuertes sumas de dinero mensual, pues se les cubren todas las necesidades a ambos grupos de beneficiados.
Por tal razón, se invita a las personas de buen corazón a que se unan a la labor de entregar parte de sus recursos para apadrinar a los menores que son asistidos en el centro de beneficencia.
Educación
Los niños no solamente tienen un techo, comida, vestuario y amor, también reciben educación; algunos estudian en escuelas bilingües de secundaria en Juticalpa, becados por los centros educativos. "Realmente estamos muy agradecidos con la generosidad del pueblo, pues todos han demostrado una gran solidaridad para con estos pequeños a lo largo de los años que hemos mantenido las puertas abiertas", dijo sor Isabel DÃas Vicencio, directora de la institución.
El presupuesto mensual con que cuenta la institución benéfica es de 60,000 lempiras, pero con la ayuda de donaciones de personas solidarias se logra cubrir la mayorÃa de las necesidades.
"Tenemos una gran fuerza y apoyo de la parroquia Santa Gertrudis con el padre MencÃas a la cabeza, mientras el padre Gauchi siempre esté presente para ayudarnos en cualquier situación en que sea necesario", aseguró Vicencio.