Honduras
Un menor de 16 años perdió la parte superior del dedo medio de la mano izquierda al explotarle un mortero, con lo que se convierte en la tercera vÃctima de accidentes por pólvora en esta temporada de fiestas decembrinas en el paÃs.
El afectado es Ninrod MartÃnez, procedente de Dulce Nombre de CulmÃ, Olancho, quien ingresó a la sala de emergencia del hospital Materno Infantil con la mano ensangrentada por la detonación.
El incidente sucedió el domingo pasado, pero los padres del adolescente no habÃan reportado el hecho ni enviado al menor a un centro de atención, dijo el jefe de cirugÃa plástica de PediatrÃa del Materno, Omar MejÃa.
"El niño dice que tenÃa la braza en la mano derecha y el mortero en la mano izquierda y que le explotó, viene con infección y eso ha perjudicado porque no lo podemos operar de inmediato sino que primero tratarlo con antibióticos", contó el galeno.
La intervención quirúrgica está prevista para este dÃa cuando la infección haya disminuido con el tratamiento, explicó GarcÃa.
Se cortará la última parte de la falange del dedo medio, herida que le dejó el hueso expuesto.
Familiares que trajeron a Ninrod MartÃnez relataron al personal de Materno Infantil que llevaron al joven donde "unos médicos" que les aseguraron que esa herida se sanaba con solo meter la mano en agua tibia. GarcÃa lamentó que muchos padres de familia no estén cuidando bien a sus hijos porque desconocen si estos compran cohetes.
"Este muchacho que se quemó es un humilde labriego que ocupa sus manos para ganarse la vida y no es justo que sucedan estos accidentes por descuido", expresó GarcÃa.
Costos
El galeno remarcó que los impuestos que puedan obtener las alcaldÃas por permitir la comercialización de artefactos a base de pólvora son equivalentes a los gastos en que incurre el hospital en un dÃa de atención a un paciente accidentado por esa situación. El valor de la operación que se le practicará a Ninrod MartÃnez es de unos 70 mil lempiras en una clÃnica privada, pero en el Materno Infantil el valor es "muy bajo", indicó el médico.
Las quemaduras por pólvora son accidentes que se tienen que denunciar y exponer a la opinión pública para que la gente dimensione las consecuencias de manipular productos con pólvora, recomendó GarcÃa.
"Tenemos que cuidar a nuestros menores porque no es justo que pasen la Navidad y Año Nuevo en un hospital cuando deberÃa estar juntos a sus familiares en sus casas".
Por ley, la FiscalÃa de la Niñez debe investigar todos los casos de menores heridos en accidentes por el uso de cohetes para saber si los padres han incurrido en algún delito por negligencia.
Primeras vÃctimas
El primer caso de un niño quemado por pólvora en el presente mes fue reportado el 1 de diciembre.
El pequeño de 9 años, de nombre Natanael Velásquez, residente en la colonia Altos de la Sosa de la capital de Honduras, recibió serias quemaduras en la frente por la explosión de un cohete. 12 dÃas después, un segundo niño procedente de La Paz fue atendido en la Sala de Quemados del Materno Infantil con daños en los ojos. Este último no fue internado ni contabilizado por el Materno Infantil como vÃctima de quemadura por pólvora.
Los médicos aseguran que quemó un cohete, pero la lesión la provocó una piedra que salió disparada y pegó en su ojo.
La AlcaldÃa de la capital desarrolla la campaña Cero Pólvora para evitar que por uso de ese producto menores resulten lesionados.