Honduras
Fue una tarde inolvidable. Por varias horas abandonaron sus puestos de trabajo entre la basura donde a diario buscan algún cartón, metal o plástico que lo destinan a la venta, para sonreír y recibir obsequios.
La sorpresa además incluyó a las familias de los pepenadores, las que agradecieron el gesto que realizaron un grupo de personas de la ciudad de Choluteca para agradarles en Navidad.
Unas 80 familias del crematorio municipal disfrutaron de la gran fiesta navideña en que se convirtió el evento.
Los rostros que durante todo el año pasaron tristes este día se dieron un espacio a la alegría y sonrisas olvidándose del lugar pestilente donde pasan la mayoría de los días del año.
Son hombres, mujeres y niños que pese a las condiciones en que residen tratan de ganarse la vida de forma honrada, al laborar entre los desperdicios que llegan desde el resto de la ciudad, situación que les llevó a ganarse una cena navideña de parte de un grupo de personas de buen corazón.
La sorpresa les causó más que alegría, pues no esperaban que Santa Claus les festejara la Navidad, ya que nunca antes habían disfrutado de este tipo de celebración.
Ante la invitación que recibieron para festejar el nacimiento del Redentor del Mundo, unos tan solo reían, mientras que otros hasta deseaban abrazar al personaje que, aunque no estaba vestido con el traje rojo y la barba blanca, quizo compartir con ellos la fiesta navideña.
Alfredo Galo fue el organizador de este evento, para lo cual tuvo el apoyo de varias familias particulares.
Obsequios
Piñatas, emparedados confites, nacatamales, refrescos y regalos para los niños fue parte de la sorpresa que se les preparó a los pepenadores.
También contaron con la presencia de un grupo de payasos que hizo del evento un momento de felicidad.
Doña Estefanía Munguía, pepenadora, dijo que esta es la primera Navidad que reciben un agasajo.
"Por esta acción tenemos que agradecerles a estos hombres y mujeres que se acordaron de nosotros los pobres para darnos un poco de alegría en este tiempo, por lo que le damos gracias a Dios en primer lugar y a quienes nos prepararon este evento", dijo la señora.
Galo dijo que la idea surgió en un momento que observaban a los niños y mujeres que realizaban el trabajo en el botadero municipal y esto les conmovió.
La actividad que fue organizada para los pepenadores al final se extendió para los barrenderos de las calles y un grupo de familias pobres y con muchas necesidades.
Al finalizar todos se desearon bendiciones y extendieron las muestras de agradecimiento para las personas que hicieron posible el festejo.