Honduras
La felicidad del pequeño Rodiney López Hernández, de seis años, quedó mutilada al perder un dedo y parte de otro de la mano derecha al explotarle un mortero.
La amputación le fue practicada ayer en la mañana en el hospital Escuela, hasta donde fue trasladado la noche 3 de enero, fecha en que sufrió el accidente en Santiago de Puringla, La Paz, donde reside.
La operación consistió en cortarle casi completamente el dedo índice y la tercera parte del dedo medio o largo, explicó Carlos Flores, cirujano que realizó la intervención. "Es lamentable este suceso y nos da mucho dolor practicar este tipo de cirugía en estos pacientes, pensamos que ya había pasado todo esto de la pólvora pero seguimos viendo que todavía hay secuelas", expresó.
Hernández se convierte en la víctima 19 de accidentes con artefactos a base de pólvora en las festividades de Navidad y Año Nuevo.
"Se le hizo una reconstrucción de lo que le quedó de ambos dedos y estará en el hospital Escuela por un periodo de 5 ó 7 días hasta que complete su cobertura de antibióticos", acotó Flores.
El padre del infante, también de nombre Rodiney López, explicó que su vástago recogió un cohete que estaba tirado en el suelo y que de repente este hizo explosión.
La detonación destruyó parte de la mano e hizo que manaran fuertes cantidades de sangre, por lo que procedió a llevarlo de urgencia al Escuela.
Recuento
Durante la temporada de Año Nuevo, entre el 31 de diciembre de 2010 y el 2 de enero de 2011, se registraron dos niños más con quemaduras por pólvora que fueron atendidos en el hospital Escuela.
Los lesionados viven en colonias de la capital. Las autoridades del hospital Escuela y de la Alcaldía del Distrito Central ofrecerán una conferencia de prensa en esta policlínica pública sobre los resultados de la campaña Cero Pólvora.