Honduras
La feligresía católica no se intimida por amenazas. La semana anterior el cardenal Óscar Andrés Rodríguez denunció amenazas y secuestros de sacerdotes del país.
El tema fue abordado ayer en la misa dominical celebrada en la iglesia Catedral, de la capital. "Está de moda en estos días insultar al Papa, insultar a los cardenales, insultar a los obispos, insultar a los sacerdotes e insultar también a los católicos", expresó el obispo auxiliar de Tegucigalpa, Juan José Pineda.
"Pueden insultar un nombre, pueden rayar una pared, pueden romper un escudo, si quieren, pueden hacer eso físicamente, pero la dignidad de estas hijas y estos hijos de Dios no la pueden insultar ni la pueden manchar ni la pueden borrar", dijo.
Trascendió que algunos templos han sido profanados con amenazas a sacerdotes.
"No hay nadie capaz de borrar que somos templos del Espíritu Santo. No hay nadie que pueda manchar aquello que somos amados, salvados y redimidos por Jesucristo, que sigan adelante, pero esta dignidad nuestra de persona humana, de hijas e hijos de Dios, no puede ser pisoteada", manifestó el obispo.
Lamentó que existan personas que buscan atentar contra esta dignidad a través del pecado.
El mensaje dominical de la Iglesia Católica estuvo centrado en el día del bautismo.
La mejor forma de celebrarlo es recordar y renovar nuestro bautismo, como agradecimiento a Dios y a la iglesia, dijo Pineda. Con el bautismo, agregó, se lava del pecado original y se nace en la vida de Dios, ungidos para una vida eterna.