Honduras
Apenas ha transcurrido un año y 15 días desde que Porfirio Lobo Sosa asumió el poder de la nación y la luz verde para el inicio de las campañas políticas se ha encendido.
El diputado Héctor Guillén anunció su precandidatura a la alcaldía de San Pedro Sula y prácticamente oficializó las aspiraciones presidenciales del presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández.
El prematuro anuncio lo hizo en una reunión donde estuvo presente la estructura del partido.
La convocatoria era para escuchar un informe sobre la situación del partido y el porqué no se está empleando a todos los activistas, además de conocer el saber y pensar de la población en los barrios y colonias con respecto al trabajo que se está desarrollando.
En la participación del parlamentario Guillén, sus aspiraciones quedaron claras y su interés por convertirse en el candidato del Partido Nacional para aspirar a la alcaldía sampedrana.
“Gracias por estar presentes en el inicio de la campaña, camino al triunfo, vamos por la segunda victoria y para lograrlo tenemos que mantener la unidad y apoyar a Juan Orlando Hernández”. Ahora viene el trabajo duro, pero vamos con pie firme, ahora viene el trabajo de organizar SPS, pero una organización que permita barrer en las internas y así rescatar la alcaldía.
El primero oficialmente
Con el anuncio, Héctor Guillén se convierte en el primer político en lanzar una precandidatura, aunque no ha dicho cómo se llama el movimiento, pero sí que va con Juan Orlando Hernández.
Entre los presentes se encontraban varios diputados, dirigentes de barrios y colonias, gerentes y jefes de instituciones del estado con dependencias en San Pedro Sula y empleados de instituciones.
Minutos después, el Ministro del Fondo Hondureño de Inversión Social (Fhis), Nasry Asfura, anunció también su precandidatura por el movimiento que liderará Ricardo Álvarez, actual alcalde de Tegucigalpa.
Cabe recordar que durante la instalación de la segunda legislatura del Poder Legislativo, el propio presidente de la República prácticamente les dio el banderillazo de salida a los políticos al decir que “cuando entregue el poder a mi legítimo sucesor o sucesora, quiero ver hacia atrás y sentirme orgulloso de haber cumplido el mandato del pueblo hondureño de una Honduras en paz y armonía, y el presidente o la presidenta electa desearía y ojalá que sea de este Congreso, pero tienen que moverse, tienen que luchar rápido”.
El mandatario, posteriormente, dijo que con sus declaraciones no se refería a alguien en particular.