Honduras
El cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez lamentó este martes el asesinato del pastor Carlos Marroquín en San Pedro Sula e hizo un llamado a respetar la vida.
El pastor evangélico fue acribillado anoche frente a su casa en la colonia Aurora, presuntamente por robarle unos perros que llevaba de paseo.
"Se ha perdido el respeto a la vida de tal manera que este hecho lamentable que ocurrió ayer en San Pedro Sula para apropiarse de unos animalitos, quitar la vida a un ser humano. Eso no tiene ninguna explicación ni ninguna justificación", acotó.
Recordó que en la última conferencia episcopal, la Iglesia Católica hizo un comunicado "especialmente condenando la violencia que está asolando nuestro país".
Rodríguez hizo un llamado "a los padres de familia, a todas las personas que tienen a su cargo educar a sus hermanos, que volvamos a respetar la vida como un don de Dios".
Mencionó que "la palabra de Dios nos dice claramente que el que le quita la vida a otra persona tiene que dar cuenta de esa sangre ante el Creador".
No obstante, señaló, "cuando se aisla la vida de la ética, entonces vamos cayendo en ese tipo de problemas que esperamos poco a poco se puedan erradicar".
Su llamado es para que "todos volvamos a respetar la vida y consideremos que nadie tiene el derecho de quitarle la vida a nadie".
Pidió a los hondureños que "se pueda juzgar el entendimiento y la reconciliación a través del diálogo y el respeto mutuo, pero jamás la violencia va a poder conducir a algo bueno".
Rodríguez, quien esta tarde participó en la bendición de una calle donde se conmemorará al segundo arzobispo, monseñor Agustín Hombach, coincidió con el razonamiento del ministro de Seguridad Óscar Álvarez, al señalar que las constantes huelgas de maestros contribuyen a la ola de violencia.