Honduras
Con una conato de bronca entre varios delegados zelayistas que se dieron a los golpes concluyó ayer la Asamblea del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), cuyo mandato principal fue que se haga cumplir la autoconvocatoria a una asamblea nacional constituyente y que por ningún punto se vaya a elecciones, donde recibirÃan derrotas aplastantes.
Entre los acuerdos adoptados está la confirmación como coordinador general del ex presidente Manuel Zelaya Rosales y como subcoordinador al zelayista Juan Barahona MejÃa.
El resto de miembros del comité ejecutivo serán electos por una asamblea intermedia que se reunirá el 12 de marzo en la sede del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Bebida y Similares (Stibys). Y es que precisamente la manera poco transparente en que se eligió a los delegados a esa asamblea intermedia fue lo que provocó el detonante en la reunión efectuada en el gimnasio del Instituto Central.
La mayorÃa de delegados exteriorizó su inconformismo por la forma en que el comité ejecutivo manipuló las decisiones de la asamblea ya que ellos querÃan participar en la elección de todos los directivos. Los coordinadores de la asamblea, que un dÃa anterior se declararon "antigolpistas, antiimperialistas y antioligarcas", recibieron su propia medicina de los delegados que a grito abierto los acusaron de "antidemocráticos", "corruptos" y "antitransparentes".
Los más crÃticos fueron miembros de las etnias indÃgenas, quienes al hacer uso de la palabra recriminaron a los coordinadores por discriminar a estos grupos de la representatividad en la denominada asamblea intermedia.
Igual rechazo hicieron representantes de grupos diversos como sindicatos, grupos lésbicos gais, organizaciones feministas y de otras tendencias polÃticas y sociales a los que no dejaron participar en las deliberaciones.
Por imposición del comité ejecutivo, y en una elección donde muy pocos levantaron la mano, fue aprobado un mecanismo para escoger a los delegados por departamentos a dicha asamblea, la que podrá estar constituida por 150 o más representaciones.
La pugna se dio entre delegados de Yoro, que se fueron a los puños, por lo que el comité ejecutivo decidió que la escogencia de estos delegados se hará en una reunión aparte hasta lograr el consenso. Por delegación de la asamblea nacional, la intermedia será la que adoptará decisiones respecto al posicionamiento estratégico del FNRP ante a la situación del paÃs, se dijo.
Otro de los acuerdos adoptados por unanimidad fue el de convocar a un paro cÃvico nacional para exigir el retorno sin condiciones del ex presidente Zelaya (acusado por corrupción) y los demás exiliados, asà como que se retiren las acusaciones que existen contra estos en los tribunales de justicia.
No a las elecciones
El divisionismo, la ambición de poder y la seguridad de que carecen de respaldo popular para presentarse ante el pueblo en elecciones fueron los principales puntos que impidieron que se formaran como partido polÃtico.
El preámbulo de la asamblea fue la desbandada de dirigentes que decidieron retornar al Partido Liberal, al ser prácticamente expulsados del frente de resistencia. Sin cabida en este frente, dirigentes como Carlos Montoya, Carolina EcheverrÃa, Edmundo Orellana, Yani Rosenthal, Jorge Rosa, Omar Rivera, Marco Antonio Garay, Ana Joaquina Rodas, Marco Antonio Chávez y Fredy Nájera acudieron al liberalismo con un discurso de unidad y reconciliación. Montoya, para el caso, el viernes discrepó con el ex presidente Zelaya, quien habló de revoluciones prosocialista. Aunque este es el mismo discurso de Zelaya, desde antes del 28 de junio de 2009, Montoya dijo hasta el viernes que no congeniaba con ese pensamiento.
Zelaya, por su parte, exhortó a los dirigentes a no permitir que la asamblea ordenara constituirse en partido polÃtico y participar en elecciones. Una decisión de esta naturaleza hubiera obligado a Zelaya a dimitir del Partido Liberal.