Estados Unidos
La preparación del Caribe para un desastre natural, como el que azotó Japón hace una semana, será puesta a prueba cuando su sistema de alerta de maremotos sea sometido a simulacro.
Treinta y tres países, entre ellos Honduras, están listos para participar en el ejercicio del 23 de marzo, planificado por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco)
El ejercicio, denominado Caribe Wave 2011, intenta probar la eficacia de los dispositivos de alarma, vigilancia y aviso de todos los organismos de la región encargados de la gestión de situaciones de emergencia; no obstante, no implica una movilización de las poblaciones de la región.
En Centroamérica, el simulacro es manejado por el Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres Naturales en América Central (Cepredenac), parte del Sistema de Integración Centroamericana (Sica), e incluye además de Honduras a Belice, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, y Panamá.
La simulación se hace en respuesta al sismo y posterior maremoto que devastaron Japón, que dejaron miles de muertos y desaparecidos y desataron una grave crisis nuclear.
La directora general de la Unesco, Irina Bokova, dijo que la experiencia de Japón muestra "lo esenciales que son los sistemas de alerta".
"En este contexto el desarrollo de un sistema coordinado en el Caribe es más relevante que nunca, porque permite a los países costeros prepararse en caso de un desastre así y salvar vidas humanas", dijo Bokova en un comunicado.
Se simulará un terremoto de magnitud 7.6 frente a la costa de las estadounidenses Islas Vírgenes. Luego se emitirán boletines en toda la región, dirgidos a estaciones de guardacostas y otras oficinas gubernamentales.
Los boletines de alerta para la región del Caribe serán emitidos desde el Centro de Alerta contra los Tsunamis en el Pacífico (PTWC), situado en Ewa Beach, Hawai, Estados Unidos.
En los últimos cinco siglos, el Caribe fue azotado por 75 tsunamis, lo que representa un 10 por ciento del total mundial de los fenómenos de este tipo observados en ese largo período.
Provocados por terremotos, desprendimientos de terrenos o por la actividad volcánica, los tsunamis han causado la muerte de más de 3,500 personas en la región caribeña desde mediados del siglo XIX, según datos facilitados por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA).
El sistema de alerta intergubernamental fue establecido en 2005 por los países de la región en colaboración con la Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI) de la Unesco.