Honduras
El gobierno mexicano fijó un límite, el 31 de mayo, para identificar plenamente a 17 cadáveres de personas asesinadas en la masacre de Tamaulipas, México, el pasado 22 de agosto.
El vicecanciller Alden Rivera detalló que si a esa fecha no se identifican plenamente los cuerpos, es poco probable que se repatrien a Honduras o a otro país.
El 22 de agosto un grupo armado, presuntamente de Los Zetas, acribilló a 72 migrantes indocumentados que viajaban por territorio mexicano con rumbo hacia Estados Unidos.
De esos 72 muertos se logró comprobar la identificación de 23 connacionales.
Pero las autoridades presumen que esa cifra podría elevarse considerando que aún hay 17 cuerpos sin identificar.
Rivera recordó que de esos 17 cadáveres sin identificar, unos siete podrían ser catrachos. "Se han hecho pruebas de ADN con muchas familias que han reportado a migrantes desaparecidos, pero no ha sido posible establecer la identidad plena de alguno de ellos", lamentó el vicecanciller. En ese caso, que no se logre identificar esos 17 cuerpos, es posible que las autoridades mexicanas sepulten en una fosa común a todas las víctimas.
Consultado al respecto, el vicecanciller dijo que "si no se identifican plenamente, no se podrían repatriar al país".
El gobierno azteca mantiene los 17 cuerpos en una morgue del Distrito Federal, donde fiscales y peritos forenses del Ministerio Público de Honduras han realizado un par de viajes para comparar resultados de las pruebas de ADN.
El gobierno mexicano capturó a cuatro sospechosos de haber participado en esa masacre.