Uganda
El desarrollo económico del mundo está siendo obstaculizado por los constantes conflictos, que afectan a 1,500 millones de personas entre los más pobres, según un informe publicado el domingo por el Banco Mundial (BM).
En su "Informe sobre el desarrollo mundial en 2011", el organismo se centra en la situación de la pobreza en los países afectados por los ciclos de violencia desde Afganistán a Honduras, pasando por la República Democrática del Congo y los territorios palestinos.
"Uno de cada cuatro habitantes del planeta, más de 1,500 millones, viven en países frágiles afectados por conflictos y en países con altos niveles de violencia criminal", señaló el Banco Mundial.
Asimismo, "ninguno de los países de bajos ingresos enfrentados a estos problemas ha cumplido uno solo de los Objetivos del Desarrollo del Milenio" fijados para 2015, dijo el presidente del Banco Mundial Robert Zoellick.
"Lo estamos constatando de nuevo en el Medio Oriente y África del Norte: la violencia del siglo XXI es diferente de los conflictos interestatales del siglo XX, y la forma de resolverlos también ha cambiado", señaló.
"A causa de que están compartimentados, los organismos públicos han demostrado poca capacidad para hacer frente a los problemas, incluso cuando el interés nacional o ciertos principios empuja a los dirigentes políticos a la acción", lamentó el presidente del Banco Mundial.
La entidad con sede en Washington agregó que quiere "ajustar la ayuda internacional".
En ese sentido, propuso varios temas: "reorientar la ayuda para fomentar la confianza, la seguridad pública, la justicia y el empleo, reformar los procedimientos de los organismos internacionales para permitir una acción más rápida, intervenir a nivel regional, estrechar la cooperación entre los países con ingresos bajos, medios y altos".
Costos de la violencia
La creciente criminalidad en América Central acarrea costos a la región equivalentes al 8% de su PIB, estimó la semana anterio el Banco Mundial (BM), que recomendó priorizar los programas preventivos a las políticas de "mano dura".
Por el contrario, una reducción del 10% en la tasa de homicidios en los países con los niveles más altos de violencia, como El Salvador, Guatemala y Honduras, "elevaría el crecimiento anual del ingreso per cápita en hasta un punto porcentual del PIB", señaló la entidad.
El costo de la criminalidad es de 2,291 millones de dólares para Guatemala (7.7% de su PIB), 2,010 millones para El Salvador (10.8%), 885 millones para Honduras (9.6%), 529 millones para Nicaragua (10%) y 791 millones para Costa Rica (3.6%), según el informe.