Honduras
El gobierno de Honduras no solicitará de momento a las autoridades mexicanas, participar en el proceso de identificación de más de 100 cadáveres encontrados en fosas clandestinas en San Fernando, Tamaulipas, informó el vicecanciller Alden Rivera.
El funcionario explicó que hasta el momento se han realizado exhumaciones a 72 de los 116 cadáveres hallados en varias fosas desde la semana pasada, de los cuales la mayoría pertenece a ciudadanos mexicanos.
A criterio de la Cancillería, "todavía no es momento para poder solicitar la participación de algunos de nuestros gobiernos", dijo Rivera en relación a la posible solicitud de información por parte de Honduras, Guatemala o El Salvador, luego de que se confirmara que uno de los cuerpos pertenece a un guatemalteco.
"Vamos a mantenernos en espera, vamos a mantenernos en permanente comunicación" con las autoridades de México, pero"los indicios que se tienen hasta el momento, definitivamente no marcan la necesidad de una intervención por parte del gobierno hondureño", indicó.
No obstante, no descartó realizar algún tipo de solicitud a futuro, aunque las evidencias recabadas hasta el momento indican que no se trata de un atentado contra ningún grupo migratorio centroamericano.
"Es un atentado producto de la conflictiva situación interna que vive México", producto de actividades relacionadas al narcotráfico, añadió.
Rivera confirmó que el presidente Porfirio Lobo convocó a su gabinete para sostener una reunión y conocer todos los detalles para planear una serie de medida que serán implementadas por los consulados en el interior mexicano.
El gobierno mexicano confirmó ayer el hallazgo en total de 116 personas fallecidas en acciones criminales atribuidas en principio al grupo delictivo de los Zetas, en el municipio de San Fernando, Tamaulipas, al noreste de México..
Otros 11 cadáveres en cinco fosas en un predio en Sinaloa, estado ubicado en la misma región, fueron encontrados después de 10 horas de búsqueda en la zona. Dos de ellos corresponden a mujeres.
La organización de los Zetas, conformada por antiguos militares de élite que desertaron para trabajar en los años noventa como pistoleros al servicio del cartel del Golfo, se enfrenta ahora a sus antiguos jefes y recurre al secuestro de migrantes y otros delitos para financiarse, según autoridades.
San Fernando es un cruce de caminos frecuentemente utilizado por miles de migrantes centroamericanos, sudamericanos y mexicanos que tratan cada año de cruzar la frontera hacia Estados Unidos.
En esa misma zona, se descubrió en agosto pasado los cuerpos de 72 migrantes de El Salvador, Guatemala, Honduras, Ecuador y Brasil, asesinados por el grupo de los Zetas.
Luego de la masacre, las autoridades hondureñas advirtieron a los compatriotas que atraviesan el país azteca en busca del "sueño americano" que eviten cruzar estados donde se cometen frecuentes secuestros contra migrantes.