Honduras
La capa de humo que cubrió ayer la ciudad capital es, hasta el momento, la más densa registrada en este año. Esto provocó atrasos en el despegue y aterrizaje de vuelos locales e internacionales en el aeropuerto ToncontÃn.
En horas de la mañana, la Dirección de Aeronáutica Civil ordenó el cierre de la pista debido a que la visibilidad era de menos de tres kilómetros.
La Organización Civil de Aviación Internacional (OACI) estipula que abajo de esa visibilidad un aeropuerto no debe permitir aterrizajes ni despejes y permitirlos serÃa temerario.
La normativa de la OACI estipula un mÃnimo de tres millas de visibilidad horizontal y 1,500 pies de techo para el aterrizaje de aeronaves.
Uno de los pronosticadores de turno del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) contó a EL HERALDO que esta es la época más crÃtica porque es la fecha apta para la siembra de granos.
"El campesino prepara la tierra para la siembra y quema la maleza y una buena parte de ese humo se concentra en Tegucigalpa, por la condición geográfica de la ciudad", ahondó Ramón GarcÃa, del SMN.
Pero a medida avanzaban las horas, los vientos comenzaron a despejar la nubosidad, permitiendo asà que ToncontÃn volviera a habilitarse cerca de las 11:00 de la mañana.
Se dijo que los vuelos procedentes del extranjero serÃan desviados al aeropuerto Villeda Morales, de San Pedro Sula, pero en horas del mediodÃa se autorizó el aterrizaje de las naves.
De esta forma la sonrisa volvió a los rostros de los viajeros que esperaban en la terminal aérea de ToncontÃn con varias horas de retraso.
Pero las autoridades de la concesionaria aeroportuaria autorizaron encender las luces nocturnas que acordonan toda la pista para que los pilotos desde el aire puedan divisar dónde debÃan hacer el aterrizaje.
La idea de encender las luces nocturnas era para evitar tragedias, ya que pueden surgir accidentes en la aproximación hacia la pista.
Incendios y sus efectos
De acuerdo a los datos que maneja el Instituto de Conservación Forestal (ICF), en lo que va del año se han quemado cerca de 37 mil hectáreas, lo que ha generado que el humo se acumule en las principales ciudades, especialmente Tegucigalpa, por su condición geográfica.
Juan Antonio Barrios, jefe de Protección Forestal del ICF, declaró que a los incendios provocados por la mano del hombre se debe considerar además que las temperaturas son altas y hay mucha sequÃa, lo que posiblemente podrÃa incidir en que continúen las condiciones actuales.
El experto advirtió, además, que este tipo de quemas tendrá más impactos en el futuro cercano, pues es muy probable que se registren brotes masivos de plagas al final del verano.
Por su lado, el comandante del Cuerpo de Bomberos, Jaime Omar Silva, detalló que el promedio diario de incendios reportados durante este año es alto.
"De momento tenemos un promedio entre 20 y 30 incendios forestales... para el caso este dÃa solo en la capital industrial tenemos un reporte de siete incendios forestales y 25 zacateras", apuntó Silva.
Esta alta incidencia de incendios preocupa a los bomberos y a las autoridades aeronáuticas, pues se podrÃa decir que la capa de humo permanecerá en la capital por muchos dÃas más.
Los Bomberos llamaron a la población para que tomen medidas de precaución, pues el humo puede provocar erosiones alérgicas en la piel, ojos rojos y enfermedades respiratorias.
Pronóstico nada halagüeño
Para que la densa capa de humo se disperse son necesarias dos cosas, aparte de ya no incendiar el bosque, lluvia o fuertes vientos.
Pero el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) no es nada alentador en torno a que ocurran cualquiera de esas dos condiciones climatológicas.
La lluvia disiparÃa la capa de humo, mientras que el viento moverÃa hacia otro lugar lo que impide la visibilidad en TontontÃn.
Tegucigalpa se encuentra en un hueco y mientras no haya cambio de vientos es muy remoto que se vaya el humo.
Actualmente los vientos vienen del noreste variando al sureste, pero se necesitan vientos del sur hacia el norte.
