Honduras
En casi "imanes" se han convertido unas 300 personas de la ciudad de Choluteca, luego de dedicarse a la labor de recoger pedazos de chatarra en las calles.
Y es que por cualquier lugar donde circulan tratan de alcanzar con la vista algún pedazo de metal lanzado a la calle como desperdicio para introducirlo en los costales que cargan.
Unos viajan en carretas, otros a pie y una minorÃa se apoya de antiguos vehÃculos.
Lo cierto es que el negocio les permite adquirir unos cuantos lempiras para la manutención de la familia, aunque los materiales metálicos se están escaseando en la zona, según comentan los recicladores.
Esta situación les obliga en la actualidad a buscar otros sitios de recolección, siendo los municipios vecinos los que generan mayores volúmenes de desperdicios.
Mario RodrÃguez es uno de los recolectores que desde muy tempranas horas inicia la faena en las calles de Choluteca.
Según Mario, la carga que lleva en sus costales está compuesta de cualquier material que al ser ofrecido en los puntos de venta pueda convertirse en dinero.
El entrevistado es padre de siete hijos y asegura que con este trabajo ha logrado no solo alimentarles, sino que también costear su educación primaria.
"Este negocio me ha generado ingresos hasta para mantener a una de mis hijas que ya está en el colegio", dijo RodrÃguez.
Los pepenadores de chatarra y plástico aseguran que ganan entre 150 lempiras diariamente, pero hay otros que afirman que en los "dÃas buenos" se logra obtener hasta 600 lempiras.
Puntos de recolección
En los centros donde se compran los materiales la faena también es permanente.
De acuerdo con Mabel Hernández, propietaria de uno de los locales, los precios de los productos varÃan, pues hay metales que por una libra se pagan hasta 58 lempiras.
La libra de hierro es la de menor valor, cuesta 1.70 lempiras, explicó Hernández. La recolección de plástico en su mayorÃa envases de refresco, tiene un precio mayor, por cada libra los recolectores reciben 3.50 lempiras. Por la libra de aluminio se paga 10 lempiras y el bronce a 23 lempiras, informó la comerciante.
"El cobre es el que alcanza hasta los 58 lempiras por libra, pero es el que menos se encuentra en la comunidad", comentó.
Mercado
De forma posterior a la compra de los materiales que entregan los pepenadores, Hernández manifestó que se prepara la carga de materiales reciclados hacia El Salvador.
Para lograr el llenado de un camión se requiere de una inversión de 75,000. La carga completa se logra en unos ocho dÃas. En el caso de que se programe el envÃo de una rastra la inversión es mayor.
"Para lograr llenar un furgón se necesita contar con 110,000 lempiras como mÃnimo y el tiempo de espera es de casi un mes", dijo la señora.
Este negocio tomó auge en los últimos años en la comunidad, pero además de generar empleos ha permitido una mejor apariencia a las calles de la sultana del sur, debido a que antes permanecÃa inundada de restos de plástico y metal.